martes, 4 de septiembre de 2012

LA INCREÍBLE HISTORIA DE LA CONEXIÓN AL QUAEDA - "BARRIO SÉSAMO"


Al buscar en Google las imágenes con que acompañar la entrada de ayer sobre Al Quaeda, me tropecé con una de las imágenes más surrealistas de lo que Huntington y otros llaman -interesadamente- el "choque de civilizaciones". Vuelvo a reproducir la imagen final del artículo, para que sea más evidente el disparate visual: una pista, la clave está abajo a la derecha, sobre el hombro izquierdo de Bin Laden.

¿Habéis localizado ya al "personaje invitado" del cartel?

Efectivamente, Blas ("Bert" en su denominación anglosajona original), el compañero -no sabemos en qué grado- de Epi, el iracundo y entrañable cascarrabias que acompañó nuestra niñez parecía haberse asociado con el mega-villano Bin Laden. ¿Cómo pudo ocurrir?

Detrás de la sorprendente fotografía hay una explicación, rocambolesca, pero lo aclara todo: el caso es que Dino Ignacio, un artista de San Francisco, creó una página -ya retirada de la web- titulada "Bert is evil" ("Blas es malvado") en la que el personaje aparecía fotografiado en diversos montajes con personajes reales -Hitler, Jerry Springer, miembros del Ku-Kux-Klan, etc.- detestados por el gran público. A una de estas imágenes, la que hermanaba a Blas con Bin Laden -encontrada seguramente en una rápida y poco exigente búsqueda por Internet-  recurrieron los simpatizantes del líder yemení para confeccionar los carteles con que los musulmanes de Bangla Desh salieron a las calles en protesta por los bombardeos norteamericanos que fueron el preludio de la invasión de Afganistán.

Las "amistades peligrosas" de Blas, ¿qué opinará Epi?


No está de más recordar que el FBI también se mostró excesivamente "creativo" cuando para confeccionar el retrato-robot del terrorista más buscado del mundo en aquel momento recurrió a los rasgos de Gaspar Llamazares, quien vio su imagen reproducida con expresas advertencias sobre la peligrosidad criminal del dueño de aquel rostro. Al pobre hombre, que debía pensar que como mucho le confundirían con un rey mago (a él, marxista y anti-monárquico), le debió de dar un soponcio de los que no se olvidan.

¿El juego de las siete diferencias? No, un "copy-paste" made in FBI

Es lo que tiene prefabricar archivillanos, que cuando se utiliza como materia prima la realidad al final se le quita el sueño a quien menos se podía esperar. El carácter ficticio y "hollywoodiense" del Bin Laden que nos han vendido, no mucho más real que Blas, quedó finalmente demostrado hace algo más de un año cuando, como parte del "show" mediático organizado respecto a su fingida "ejecución" en Pakistán (posiblemente, la de alguno de sus dobles) se difundió una imagen de su supuesto cadáver que fue retirada a las pocas horas al demostrarse que era un montaje de Photoshop. No es que el arte imite a la realidad, es que en la era Orwell la caricaturiza sin más. Y que, como decía Groucho Marx y los E.E.U.U. confirman, "inteligencia militar" es un término contradictorio.

(Fuente: http://www.wired.com/politics/law/news/2001/10/47450)

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