sábado, 18 de octubre de 2014

MÉDICO DENUNCIA QUE EL EJÉRCITO DE E.E.U.U. RECHAZÓ LA CURA CONTRA EL ÉBOLA



Un médico afirma que desarrolló un fármaco exitoso contra el Ébola en el centro de investigación del Ejército de los Estados Unidos en Fort Detrick, Maryland, pero su investigación fue inexplicablemente cancelada dos semanas antes de que apareciera el primer brote del virus en África occidental.

El doctor Richard C. Davis, ex cirujano de vuelo con la Marina de los EE.UU., reveló a Infowars que estaba liderando un proyecto para desarrollar un fármaco llamado RC-2beta, que según dicho doctor “actúa en el núcleo de las células mejorando la eficiencia mitocondrial y promoviendo la señalización de genes, para estimular la auto-reparación celular y la destrucción de patógenos”.

En otoño de 2013, la compañía de Davis (Ogenx Therapeutics) comenzó a colaborar con el Ejército de los EE.UU. en sus instalaciones de armas biológicas en Fort Detrick, unos laboratorios de nivel 4 en los que Davis y su equipo trabajaron en el desarrollo del medicamento, obteniendo un éxito asombroso.

Según Davis, el fármaco “eliminó cuatro de los virus más mortales del mundo. El Ejército también tomó nota de que las células no infectadas en los cultivos, permanecieron intactas ante el fármaco, lo que significa que éste no resultaba tóxico”.

“Todo el mundo estaba entusiasmado con estos resultados, ya que no habíamos visto nunca un fármaco antiviral de amplio espectro que matara a tantos virus diferentes sin afectar a las células normales no infectadas”, afirma Davis.

Sin embargo, después de que el Ejército indicara inicialmente a Davis y a su equipo que estaban listos para realizar nuevas pruebas de inmediato, la comunicación cesó por completo y de forma repentina.

Los datos de la investigación del Ejército muestran la eficacia de RC-2beta en la lucha contra el virus del Ébola.

“Lo que antes habían sido comunicaciones próximas y relaciones cordiales con el equipo de Fort Detrick, se convirtieron, de repente, en un total e inexplicable silencio. Nuestras llamadas no fueron respondidas y los correos electrónicos enviados no fueron contestados”, escribe Davis, agregando que quedó perplejo cuando, dos semanas más tarde, aparecieron las primeras noticias de la aparición de un brote de Ébola en África.

El médico contactó desesperadamente con los principales medios de comunicación de EEUU en un esfuerzo por hacer pública su historia, incluyendo medios como la CNN, ABC, MSNBC, CBS, el New York Times, el Washington Post, Los Angeles Times y otros.

Después de las consiguientes tomas de contacto iniciales y de acordar con ellos el envío de documentos que demostraran su historia, Davis acababa recibiendo evasivas y los medios le cerraban las puertas.

Davis se puso en contacto entonces con el congresista de Florida David Jolly, en un esfuerzo por volver a abrir las líneas de comunicación con Fort Detrick, un proceso que está en curso en estos momentos.

Mientras las autoridades sanitarias y los medios de comunicación promovían agresivamente el uso del fármaco experimental ZMapp y otros medicamentos y vacunas menos exitosos para combatir el Ébola, Davis se puso en contacto con la Organización Mundial de la Salud, que en junio anunció que esos prometedores tratamientos experimentales para el Ébola recibirían prioridad.

“Debido a la preocupación y a la frustración, me marqué como prioridad personal obtener los dos documentos necesarios (la Exención por Uso Humanitario y el Certificado de Exportación) para enviar nuestro fármaco a los equipos médicos que trabajan desesperadamente en África contra el Ébola”, afirma Davis.

“Así que empecé a llamar, a escribir y a enviar faxes a todos aquellos que pudieran ser capaces de ayudarme en la tarea. Desde mayo, me he puesto en contacto con cada jefe de cada organización en el mundo que está involucrada en esta crisis. Esto incluye a la Organización Mundial de la Salud, el CDC (Centros para el Control de Enfermedades de EEUU), los diferentes equipos de la FDA ( Agencia de Alimentos y Medicamentos de EEUU), el NIH (Institutos Nacionales de Salud), el DARPA (Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa), múltiples ONG’s (como Médicos sin Fronteras) y docenas de organizaciones de este tipo. La respuesta siempre ha sido la misma: Silencio”.

El médico también ha criticado la respuesta ofrecida por el gobierno de Obama ante el brote de Ébola:

“La respuesta del gobierno estadounidense ha sido absurda. Cada protocolo que se ha puesto en marcha para evitar la propagación de la enfermedad ha sido ignorado. Nuestras fronteras siguen abiertas, los pacientes infectados están siendo llevados a los hospitales y no se ha establecido ninguna medida verdaderamente eficaz para detener el riesgo de infección”.

La forma en que el gobierno de EEUU está manejando la crisis del Ébola y el hecho de que una cura potencialmente exitosa para el virus haya sido cancelada por Fort Detrick inmediatamente antes del estallido del brote en África occidental, llevan a Davis a sacar una conclusión aleccionadora.

“He llegado a la conclusión de que el gobierno de Estados Unidos es culpable … no sé si es culpable de una falta grave, culpable de conducta negligente en el cumplimiento del deber, culpable de negligencia criminal, o peor aún: culpable de traición”, escribe Davis.

Además, advierte de que “sin duda se perderá el control de esta crisis” si se siguen obedeciendo ciegamente los consejos de las incompetentes autoridades de salud pública, del gobierno y de los medios de comunicación.

Davis, que cuenta con un impresionante curriculum vitae, habiendo registrado más de 400 patentes y marcas, concluye con el siguiente mensaje:

“Las evidencias de negligencia y corrupción no pueden ser simplemente ignoradas por el bien de la corrección política cuando lo que está en juego, son las vidas de todos y cada uno de nosotros. El Ébola es real. Está aquí, ahora. No hay más tiempo que perder”

Paul Joseph Watson
(Fuente: InfoWars; visto en El Robot Pescador)

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