martes, 8 de septiembre de 2015

HUMANITARISMO Y MANIPULACIÓN MEDIÁTICA



Hemos comenzado el mes de septiembre con la imagen del cuerpecito desamparado de un niño sirio ahogado multiplicándose en las portadas de los periódicos y en los mensajes de las redes sociales. Una imagen terrible y dolorosa, que da corporeidad al drama de los refugiados. Una imagen que nos arroja el horror de un mundo insensible a la cara, como tantas otras que han resumido los dramas de este nuevo milenio:

- el cormorán empapado en combustible en la primera Guerra del Golfo.

- la agonía de Hugo Chávez entubado en un hospital venezolano.

Nos engañan como a niños, reconozcamoslo
- el soldado norteamericano Jhon Adams encañonado por un miembro de la brigada Al Mujahedeen amenazado con decapitarle si no se liberaba a un grupo de insurgentes irakíes prisioneros de las fuerzas de E.E.U.U.

... solo que las tres imágenes citadas, junto a las que podría citarse una amplia serie -desde el "degollamiento" sin sangre de James Foley hasta los extras del atentado de la maratón de Boston- son fraudes demostrados: la imagen del cormorán correspondía a un vertido en el Golfo de Méjico, el enfermo hospitalizado era otro y John Adams resultó ser un muñeco.

Sin imagen no hay noticia, más que nada porque de lo que se trata es de manipular emociones y remover conciencias al servicio de decisiones políticas que resultaría difícil aceptar sin la creación previa de un estado de opinión favorable. Presentar imágenes -igual que ocultarlas- es, esencialmente, un ejercicio de propaganda.

No hay el menor resquicio de duda respecto a la tragedia que vive la población siria, pero la ola de emoción provocada por la imagen del pequeño Aylan Kurdi bien pudiera haber sido fruto del cálculo, pues cabe sospechar si no nos encontramos ante una escenificación: un cuerpo extrañamente perpendicular a las olas en vez de paralelo a ellas, aislado en una playa en vez de cercano a otras víctimas, con uniformados turcos cerca que parecen estar facilitando la elemental pero eficaz composición.

No pretendo construir una imputación, pero creo que expongo una hipótesis sólida que tampoco he sido el primero en sugerir. Cuando la unanimidad de los medios respalda las líneas de acción de los políticos es saludable desconfiar. La excusa del humanitarismo está allanando el camino a una oleada humana descontrolada que sirve de paraguas a elementos, digamos "preocupantes". Como botón de muestra esta imagen:



El periódico "Sunday Expréss" afirma que más de 4000 extremistas han entrado en Europa haciéndose pasar por refugiados. A ello se une el preocupante dato de que el Estado Islámico se ha hecho con 3800 pasaportes sirios en blanco, algo que permitiría a sus integrantes circular por el mundo bajo identidades "legales". Dado que más de dos tercios de los inmigrantes son hombres de entre 19 y 34 años, la excusa de acoger a las familias está proporcionando una coartada que el terrorismo sabrá aprovechar.

Las posibilidades de atentados en suelo europeo se multiplican, y la previsible reacción de una población asustada será pedir controles de inmigración e intervenciones militares. Ingeniería social de manual. Esta campaña en los "mass media" obedece a un fin concreto. Saber desactivarlo pasa por no desatender a las víctimas ni facilitar el trabajo a los verdugos. Un encaje de bolillos que dudo que esté al alcance de la estulticia de nuestros políticos.

(posesodegerasa)

Para los infiltrados, una coartada. Para los indiferentes, un problema. Para
cualquier ser humano decente, lo primero a proteger en este drama.


Actualización, 17.26:

Dos informaciones corroboran la manipulación denunciada en este artículo.

En primer lugar, la noticia de que los servicios secretos húngaros han identificado a dos terroristas árabes infiltrados entre la oleada de refugiados sirios. Lo más rocambolesco es el modo en que se han descubierto a sí mismos: celebrando el éxito de su infiltración en Europa en sus cuentas de Facebook.

En segundo lugar, tenemos el titular del diario pro-OTAN "El País" que en su portada de hoy publica un titular tan burdo como "La crisis de los refugiados obliga a planear bombardeos en Siria". Así, con todo el descaro, como si el continuar con la aberración de asesinar indiscriminadamente fuera la solución y no la causa de este problema. Llamar "periodismo" a esta muestra de la dinámica PROBLEMA-REACCIÓN-SOLUCIÓN es un insulto a quienes informan, analizan y denuncian. No se puede caer más bajo.

Y, como colofón, la confirmación de que la foto de Aylan fue manipulada
para obtener un mayor impacto mediático.

2 comentarios:

  1. Los que pueden siempre han circulado

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  2. ¡qué ćosas!...¿y nadie se acuerda de los que quedan alli!........... 40 años que tenemos a unos refugiados españoles subsistiendo heróicamente en medio de la hamada y ningún medio se acuerda de ellos ......... Esto de que todos estén con el mismo tema de portada es, por lo menos, para estar con la mosca detrás de la oreja.

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