domingo, 31 de mayo de 2015

EL MAL PERDER


Manifestante sobremedicado arremte un periodista probablemente de la ETA
(aclaración, para ciertas mentes ETA es todo lo que no sea afín al PP)

Empiezo aclarando que no voté en las elecciones autonómicas y municipales del pasado domingo. No pretendo restregarle a nadie nada que para mi represente un triunfo de mi cuerda, más que nada porque nunca me proyecto en éxito alguno en el que mi participación personal sea inexistente. Ni simpatizo con ningún equipo de fútbol (no soy "del" Club que sea, entiendo el "ser de ..." como una disminución de la propia entidad y nunca he comprendido el "ayer os ganamos" del seguidor de un equipo al de otro) ni milito en partido, secta o asociación que me convierta en sujeto pasivo o espectador de lances ajenos, lo que hace de mi un "civil" en sentido pleno (no milito, luego no soy "militar").

"No podéis", clama la plebe.
Aclarado esto, confieso mi estupor por el mal perder de quienes han visto retroceder a "su" partido de toda la vida -ese que siguen por razones emocionales, luego irracionales- en la última cita con las urnas ante el ascenso de opciones novedosas que les resultan inaceptables. Y no hablo tanto de "zombies" políticos como esa Esperanza Aguirre que cada mañana idea un enjuague distinto (frente anti-Carmena, gobierno de concentración, jugarse la alcaldía de la capital a los chinos, ...) que no la deje al margen de un poder del que se ha convertido en adicta, sino de los votantes de a pie que actúan como niños enrrabietados que, como ven que van perdiendo en un juego cuyas reglas, esta vez, les son adversas, amenazan con romper el tablero. Votantes que, además, son los que aceptan la corrupción como un mal inevitable y cuya triste motivación es "Que me roben los míos". Patéticos nostálgicos de un bipartidismo que ya va para recuerdo, cuando no de regímenes pretéritos en los que decían estar mejor (nos ha fastidiado, es que eran más jóvenes), como los que ayer domingo se concentraron en la Plaza de Colón brazo en alto (¿los patrocinaría alguna marca de desodorantes?, me temo que no, lo suyo olía muy mal) para clamar que no quieren soviets en su municipio -¿alguien ha promovido su constitución?-, que Manuela Carmena es el mal sin paliativos y que no quieren otra Venezuela, un país donde, según ellos y el diaro ABC, no existe la prensa libre, una carencia contra la que se posicionaron ... agrediendo a los periodistas presentes.

Esperanza Aguirre -alias "el carril bus es mío"- intentando evadirse de sus decepciones.
¿Lo superará esta mujer algún día?

Además de anti-estético, ese mal perder les descalifica, evidenciando que su ser "demócratas" solo vale cuando ganan.

Menos crispado, pero igual de ridículo, es el proceder de quienes imprimen muñequeras con el lema "No podéis" como réplica al partido de Pablo -el "coletas"- Iglesias, reeditando el optimismo irreal de aquél "No pasarán" de signo contrario que tan poco eficaz resultó (algo que hermanará al final a estos dos lemas irredentos). Dado que el despreciativo eslogan parece querer ser un talismán contra toda la renovación política promovida a rebufo del 15-M, lo suyo sería contestar con otras pulseras que dijeran "Pues en Barcelona ya os la hemos COLAU" o algo así.

Pulsera "you can´t" en versión pobretona, y en esclava, modelo "Vivan las
caenas" de Tiffany´s 

Los que empezaron diciendo que la protesta en las calles -lo único que, desde el 2 de mayo hasta los sucesos de Gamonal, ha funcionado de verdad en este país, que esa es otra- no era el camino y que si los "perroflautas" querían influir en los derroteros de la nación tenían que formar un partido y presentarse a las elecciones, presumiendo maliciosamente que serían incapaces de hacerlo, se arrepienten ahora de haber dado ideas que tan útiles han resultado a sus adversarios.

Los fans de "El Señor de los Anillos"
entenderán el chiste.
Y quienes, como Intereconomía y otras cavernas mediáticas han paseado como curiosidad zoológica a los portavoces de la renovación política en aras de un afán secreto por devolver a los descontentos al redil del voto, se encuentran ahora con que han constuído líderes ("líder" es "redil" leído del revés) que pueden no resultar tan efímeros como esperaban.

Y es que, si convocas al Balrog, ¿cómo evitas que entre hasta la cocina?

(posesodegerasa)

NOS MIENTEN, TE MIENTES




Nos mienten.

Eso es una realidad.

Simpre nos han mentido. Las élites, los gobernantes, los banqueros, los señores feudales en épocas pretéritas …

Todo aquel que tenía un indecente motivo para guardar algo del resto de la opinión, lo ha ocultado sobre capas de mentiras, distracción y un sinfin de elementos de confusión.

No es ni siquiera algo nuevo. Ya lo diagnosticó hace veinte siglos el poeta Juvenal al proclamar que las únicas atenciones de los gobernantes romanos para con la plebe eran “Panem et circenses” (Pan y Circo).


Ahora lo han mejorado en una versión 2.0 y digital del famoso recurso cesariano de estrategia de control social.

Por “Circo” nos dan fútbol, internet casi gratuito, 50 canales de televisión basura a la que llaman “entretenimiento”, teléfonos móviles inteligentes (aunque parece que la inteligencia se reduce a jugar durante horas al Candy Crash Saga o a tenernos metidos en Facebook el día entero compartiendo estupideces …).

En definitiva, distracciones, muchas distracciones.

Por pan nos dan eso … migajas. La posibilidad de ir un dominguito a la playa, o de tomar unas cervecitas con los amigos (acto al que, si lo hacemos en la calle, rápidamente llamarán “botellón”) y poco más.

Detrás de las bambalinas de este sainete de mal gusto se esconden intereses para los que estorbamos si miramos demasiado, si preguntamos demasiado… Si nos volvemos demasiado curiosos o librepensadores.

El robo institucionalizado campa por todas partes. Es el mismo Estado que te roba vía impuestos, tasas, sanciones administrativas y mil inventos más, el que te da el fútbol por las tardes y encima quiere que proclames el “Ave César” cuando te toque votar.

Son las compañías de bienes y servicios de primera necesidad (luz, agua, gas, gasolina, calefacción) las que te suben el precio de estos servicios sin los cuales no se puede vivir, al tiempo que patrocinan campeonatos de mil deportes, exposiciones y conciertos (con tu dinero, por supuesto) para que te sientas parte de una sociedad del bienestar. Aunque ese bienestar hace años que saltó por los aires.

Pero todo eso ya lo sabemos.

Nos mienten, está asumid o… ¿Y qué?.

Lo que me nos debería preocupar sobremanera no es ya que estos psicópatas nos engañen. Eso ha sido así desde que el tiempo es tiempo.

Lo preocupante es que NOSOTROS MISMOS NOS ENGAÑAMOS.

Una y otra vez caemos en las mismas trampas. Decidiamente se lo ponemos muy fácil. Ya no tienen ni que esconderse, ni que cambiar de estrategia.

¿El banco en el que llevas media vida confiando se ha demostrado que ha desfalcado esa confianza, mal empleado los fondos de sus clientes y ha causado un agujero de miles de millones? … No pasa nada. Tan pronto como saquen un par de anuncios en los que te ofrezcan un juego de toallas por tu nómina, ahí que irás y volverás a depositar tu dinero en sus pulcras manos.

¿La tarjeta de crédito de tal o cual entidad te tiene ahogado?.Sin problemas… Tan pronto te ofrezcan otra un poco más dorada y con un porcentaje menos de comisión, ahí que renovarás tus votos de fidelidad y volverás a entrar en la cadena de la deuda miserable.

¿Esa ropa de marca tan bien diseñada se fabrica en Bangladesh empleando a cientos de niños menores de 15 años durante jornadas laborales inacabables y con una misera de estipendio?… Sin problema majete, lo importante es ir “cool” y demostrar bien claro que en tu pecho hay un cocodrilo verde o un jinete jugando a polo sobre un caballito. Eso es lo que importa. Que tu ropa “mole”, sin importar quién esté detrás o el precio en vidas que esos logotipos se cobran al otro lado del mundo. Lejos, donde tú no lo ves …

Si no rompes esta cadena de dependencia hacia las marcas, lo “caro” como sinónimo de “valor”, lo “cool” como sinónimo de integración social, lo “rápido” como sinónimo de eficiente y demás mentiras consolidadas, no sólo no dejarás de ser un esclavo sino que, además, estarás ayudando a esa explotación, a esa mentira colectiva mediante la que nos controlan y nos gobiernan.

Si vas a una manifestación, eres un terrorista o un antisistema, como si ser contrario a un Sistema explotador fuera un insulto, en lugar de ser un deber.

Si compartes ideas de libertad en internet, a través de foros o blogs, eres un subversivo peligroso al que hay que vigilar. Y si no, tampoco importa, también has de ser vigilado. Para ello entrarán en tu email y lo interceptarán, o colocarán videocámaras en las calles, helicópteros en los cielos y programas interceptadores de tus compras, tus mensajes, tus llamadas o cuanto hagas durante el día. Todo para que seas un “buen chic@”.

Pero lo mejor de todo esto y de darse cuenta de cuanto ocurre, es que podemos sacar un par de lecciones valiosas.

¿Qué nos están diciendo con todas estas actuaciones?

Que tienen miedo.

Que te temen.

Que eres más peligros@ de lo que crees.

Que puedes cambiar más cosas de las que piensas, con sólo cambiar tú mism@ un par de parámetros dentro de tu mente.

¿Por qué si no, iba a ser tan necesario vigilarte?; ¿Para qué controlarte e invertir tanto dinero, recursos y medios en saber qué haces, o en decirte qué debes pensar, si no fueras peligros@ en caso de pensar libremente?

Tienen miedo.

Parafraseando a Julian Assange: “Su preblema eres tú”.

Fíjate si eres hábil, si tienes poder y si puedes cambiar las cosas, que hacen todo lo que está en su mano para mantenerte dormid@ y entretenid@. No sea que un día despiertes y comiences a pensar por tí mism@, a interactuar con otros librepensadores y a promover esas ideas libres (y peligrosas para ellos) a través de ese Internet que también quieren controlar, porque es un arma peligrosa en manos de gente inteligente.

Así que tú mism@. Decide por tí y por los que más quieres:

Seguir en el redil o, poco a poco, ir cambiando.

Sentirte libre y ejercer esa libertad, o continuar bajo el manto protector del “Pan y el Circo”.

Leer el “Marca” o leer a Platón.

Ver las noticias enlatadas que los mass media te dan a la hora de la comida, o buscar la verdad por tu cuenta.

Escuchar y creer, o investigar por tu cuenta.

Asentir y decir a todo que “Sí”, o pensar y buscar la verdad.

La diferencia entre ambas actitudes es la misma que hay entre un simio amaestrado o un ser humano libre.

Tú eliges.


(Escrito por Alquimista para http://periodismo-alternativo.com/)

DESODORANTES CON ALUMINIO, ¿CANCERÍGENOS?


Impedir la transpiración de los poros de la piel con micro-partículas de aluminio es el mecanismo mediante el que funcionan la gran mayoría de los desodorantes. Y podría ser también la causa del aumento exponencial de casos de cáncer de mama que nos encontramos en la actualidad.

sábado, 30 de mayo de 2015

WAKO, LA OTRA MATANZA DE TEXAS (1ª parte)



Hace 22 años las tropas federales de E.E.U.U. masacraron a una comunidad religiosa de Texas desplegando en su propio territorio toda la variedad de elementos de guerra psicológica empleada para sacar a Manuel Noriega de su fortaleza panameña. La consigna fue que no hubiera supervivientes: tras el incendio del rancho sitiado, los soldados dispararon a las personas que intentarion escapar de las llamas. El proceso judicial que siguió a la matanza estuvo plagado de irregularidades, manipulación de pruebas y elusión de responsabilidades por parte de unos mandos que se entregaron a un ensayo de represión contra civiles sin precedentes.

Imágenes de los niños y adolescentes asesinados por el FBI en Wako

“Señor, ¿usted va a venir a matarnos?”. Ésta era la angustiada pregunta que hacía por teléfono a un negociador del FBI un niño de corta edad sitiado junto a sus padres y alrededor de un centenar de personas más en el rancho Monte Carmelo en las afueras de Waco, Texas. Apenas unos días más tarde, casi todos ellos yacían muertos entre las ruinas calcinadas del edificio como resultado de la intervención policial más desastrosa de la Historia estadounidense.

El 19 de Abril de 1993, en un rancho asentado en las llanuras de Waco, Texas, los miembros de la secta conocida como los davidianos fueron prácticamente masacrados en lo que constituye posiblemente la intervención más vergonzosa de la Historia policial estadounidense, ya de por sí violenta.

Cuando por fin se despejó el humo del voraz incendio que se cebó en el rancho Monte Carmelo, casi noventa civiles yacían muertos, carbonizados entre las ruinas. La matanza había sido dirigida por los responsables de la ATF (oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego) y requirió la intervención de más de un centenar de agentes venidos de diferentes puntos de Estados Unidos y que habían recibido entrenamiento militar en Fort Hood para la ocasión. Llegaron hasta el lugar del asalto en un convoy de sesenta vehículos, apoyado por tres helicópteros de la Guardia Nacional, un avión de combate y vehículos blindados.

Tal despliegue de medios de destrucción en una operación policial, siendo extraordinario, no es ni mucho menos un acontecimiento inédito en Estados Unidos. Las autoridades de este país nunca se han caracterizado por su paciencia con los grupos armados de ningún tipo y así lo han demostrado en repetidas ocasiones. Han sido varios los grupos radicales de izquierda, de derecha o religiosos masacrados con saña y precisión. Los miembros de la organización terrorista conocida como Ejército Simbiótico de Liberación -célebres por el secuestro de la rica heredera Patricia Hearst, que más tarde se uniría al grupo protagonizando el más espectacular caso de síndrome de Estocolmo de la Historia- murieron carbonizados en su cuartel general de Los Ángeles en circunstancias parecidas a las de los davidianos. El tiroteo y la muerte de los terroristas fueron televisados en directo a toda la nación. Gordon Kahl, un evasor de impuestos perseguido por la muerte de un policía, sufrió la misma suerte y murió abrasado entre las llamas. Otro extraño y fatal incendio se declaró durante la captura del ladrón de bancos y líder del grupo conocido como “La orden” Robert Matthews, que también pereció en el incendio. Mejor suerte tuvieron los 80 miembros de la Alianza de la Espada, un grupo de fanáticos religiosos que sufrió un asedio muy similar al de los davidianos y se libraron por poco del fuego.

Claro que todos estos casos palidecen ante el hollywoodense bombardeo aéreo que en 1985 sufrieron los miembros del grupo radical negro MOVE en Filadelfia. La insólita acción -era el primer bombardeo aéreo jamás llevado a cabo en territorio continental estadounidense- se saldó con once muertos y dos bloques de edificios convertidos en ruinas.

Aunque si de acciones contra los radicales de color se trata la palma se la lleva la muerte de Fred Hampton, líder de los Panteras Negras, abatido a tiros por la policía de Chicago mientras dormía plácidamente en su cama a las cuatro de la madrugada.

Si mencionamos estos casos es porque éste es el contexto histórico y social en el que debemos enmarcar lo sucedido en Waco.

En otro orden de cosas, la masacre de Waco también tiene cierta relación con la tragedia ocurrida en Jonestown (Guayana) quince años antes, ya que ambas fueron vendidas a la opinión pública como sendos suicidios masivos cometidos por sectas, y sobre ambas pesa la sospecha de que la verdad pudo ser sutilmente distinta. Como en el caso del suicidio de Jonestown, tras la tragedia de Waco la versión oficial de los hechos se asentó en la opinión pública con asombrosa rapidez, no dejando prácticamente espacio informativo para el planteamiento de otras hipótesis. Las palabras clave de esta liturgia se repetían hasta la náusea en los medios de comunicación: secta, pedofilia, comuna, fanáticos, suicidio en masa, sociópatas ... Así, la opinión pública quedaba condicionada por los medios de comunicación estableciendo una suerte de reflejo pavloviano que provocaba que cualquier mención de lo sucedido en Waco tuviera como respuesta la imagen mental de un grupo de fanáticos autoinmolándose en medio de las llamas.

Esta imagen errónea, demonizadora y estereotipada, era el prerrequisito para justificar el genocidio de un grupo marcado para la extinción y que -al margen de sus miserias, que las tenían y muchas- tuvo la desgracia de encontrarse en el camino de intereses y poderes de los que nada sabían.

Cuestión de imagen

David Koresh, líder de los Davidianos
Los davidianos eran una escisión de los Adventistas del Séptimo Día. El grupo se estableció en Waco a mediados de los años treinta. A principios de los sesenta, el grupo compró el rancho Monte Carmelo y lo tomó como su lugar de residencia. Los davidianos y su líder espiritual desde f¡nales de los ochenta, David Koresh, practicaban un tipo de religión completamente diferente de la de otros cristianos. Sus ritos y reglas matrimoniales eran diferentes y su sistema de propiedad no tenía nada que ver con el del resto de los estadounidenses. Pasaban la mayor parte del tiempo en las instalaciones del rancho dedicados al estudio de la Biblia bajo la tutela de David Koresh. Eran diferentes, muy diferentes, pero no hostiles ni peligrosos. En las entrevistas que concedieron antes de su enfrentamiento con las autoridades daban la sensación de ser gente cortés, razonable y con puntos de vista sumamente ponderados.

Hay que recordar que no estamos hablando de una secta destructiva de nuevo cuño, sino de una comunidad religiosa muy arraigada y con una tradición a sus espaldas. De hecho, existe un gran desacuerdo entre los diferentes expertos sobre si los davidianos eran una secta destructiva o, por el contrario, se trataba de una religión legítima, debate que, por otra parte, nadie se planteaba antes de los sucesos de Waco. Si no, veamos lo que decía al respecto Jack Harwell, el sheriff del condado de McLennan: “Lo que allí había era un puñado de mujeres, niños y personas mayores, todos ellos buenos, buena gente. Tenían creencias diferentes de los otros, creencias diferentes de las mías, quizá. Creencias diferentes de las que rigen nuestro estilo de vida, sobre todo en las religiosas pero básicamente eran buena gente. Los visitaba frecuentemente y no daban ningún problema, eran gente casada que siempre andaba ocupada en sus propios asuntos. La comunidad jamás tuvo queja de ellos, siempre se mostraban solícitos y atentos. Me gustaban”.

A lo largo de las seis semanas que duró el asedio de la ATF y el FBI al rancho de los davidianos, los medios de comunicación se llenaron de testimonios de agoreros y avisos apocalípticos que anunciaban el inminente suicidio de los davidianos. Todo ello contribuía a dar al cada vez más inminente asalto de las tropas federales el aura de una intervención humanitaria destinada a evitar una tragedia aún mayor.

Durante el asedio, volviendo a utilizar las técnicas que ya habían empleado para sacar a Manuel Noriega de su fortaleza panameña, los federales apelaron a toda una variedad de elementos de guerra psicológica contra los sitiados. Potentes altavoces emitían día y noche sonidos enervantes como chillidos de conejos al ser degollados, cantos de monjes tibetanos, villancicos, el rugir de aviones de reacción y, sobre todo, la repetición una y otra vez de la canción de Nancy Sinatra “These boots were made for walking”. No es de extrañar que con estos planteamientos el operativo recibiera el nombre en clave de Show Time.

La estrategia del asedio demostró ser tan extravagante como poco apropiada.

El sentido de persecución es la clase de argamasa que mantiene unidas a las personas que pertenecen a grupos atípicos. Perversamente se les ofrece la prueba de que son especiales haciéndoles pensar que el “odio” del mundo es para ellos prueba del amor de Dios. La machacona melodía de Nancy Sinatra y los cantos tibetanos no hacían sino reforzar la fe de quienes vivían en el campamento davidiano. Es fácil imaginárselos sentados en la oscuridad fétida, sin luz ni agua desde hacía días, pero regocijándose de que Dios los había escogido para ser perseguidos. Por las noches, potentes reflectores apuntaban directamente a las ventanas del rancho para dificultar aún más el descanso de los sitiados. Las tropas federales ni siquiera tuvieron un mínimo rasgo humanitario cuando el propio David Koresh les suplicó que les suministraran leche materna para poder alimentar a los bebés, ya que el estado de malnutrición en el que se encontraban las madres imposibilitaba que pudieran alimentarlos adecuadamente dándoles el pecho.

Linda Thompson, abogada de los davidianos
y finalmente "suicidada" en 2009
Linda Thompson, abogada de los davidianos, intentó interceder ante los sitiadores con las siguientes palabras: “Por el amor de Dios, ¿acaso el gobierno de Estados Unidos quiere que esos niños mueran de inanición?”. La respuesta que recibió la dejó helada y le hizo comprender que a duras penas sus clientes saldrían con vida de aquel rancho: “Sí”.

El asedio en sí se desarrolló con una inusitada dureza. El día que comenzó el cerco, uno de los davidianos, Mike Schroeder, había dejado el rancho por la mañana para ir a trabajar como de costumbre. Incluso se cruzó con el convoy policial sin que los agentes hicieran nada por detenerlo. Hasta bien entrado aquel día Schroeder no supo nada de lo que estaba sucediendo en el lugar donde vivía. Cuando intentó volver a casa fue asesinado por la espalda por no menos de once agentes mientras intentaba escalar la verja metálica. Su cuerpo acribillado quedó allí colgando durante días, a la vista de su esposa e hijo, que estaban dentro de la casa. Los federales finalmente lo quitaron de la verja empleando un gancho manejado desde un helicóptero y dejándolo caer en un campo cercano al rancho, donde fue devorado por los peros salvajes y los buitres.

Los sitiados recibían a diario mensajes contradictorios por parte de sus sitiadores. Por un lado, el FBI instaba a los ocupantes del rancho a deponer las armas y salir pacíficamente del recinto. Sin embargo, el 17 de abril el portavoz de la ATF declaraba que cualquiera que intentara abandonar el complejo sería considerado una amenaza potencial para los agentes y, como tal, se dispararía contra él, algo que pudo comprobar en carne propia uno de los davidianos, que aquella noche intentó abandonar el rancho a través de una de las ventanas de la cocina y vio frustrado su intento por los disparos de los agentes federales.

El rancho "Monte Carmelo" asediado por los focos de los
sitiadores como medida para quebrar la resistencia de sus
ocupantes.
Guerra psicológica

El propósito de esta operación era poner en práctica las más clásicas técnicas coercitivas de lavado de cerebro, minando las facultades mentales de los sitiados y sometiéndolos a un vacío de información que los hacía cada vez más dependientes de David Koresh y, por tanto, reafirmaba su propósito de resistencia. Fue el propio FBI quien por culpa de la aplicación de una metodología errónea provocó la degeneración de la situación allí planteada. Eso ya de por sí es grave, pero más aún si pensamos que en el rancho había mujeres y niños que, a todas luces, debían ser considerados en una situación de este tipo como rehenes civiles. Niños que en el dramático desenlace de los acontecimientos terminaron engrosando la lista de víctimas, niños que fueron torturados durante las seis semanas de asedio sufriendo las mismas condiciones inhumanas que sus padres, sin luz, agua corriente o alimentos.

Otro hecho realmente sorprendente es que documentos recientemente dados a conocer ponen de manifiesto que los propios psicólogos del FBI desaconsejaron por completo el empleo de estos métodos.

El sitio comenzó el 28 de Febrero cuando los responsables de la ATF, ante los insistentes rumores que apuntaban hacia la desaparición de la agencia, que quedaría absorbida por el FBI, deciden llevar a cabo una operación espectacular que los devuelva a las primeras planas de los diarios y sirva para limpiar su imagen. El objetivo en cuestión serían los davidianos, los cuales, según los informes que poseía la ATF, estaban acumulando un gran número de armas. Esto era cierto. Con la excusa de defenderse ante un eventual ataque de los davidianos expulsados comenzaron a comprar armas automáticas a destajo, lo cual está permitido por la ley del Estado de Texas, el más permisivo de todos los de la unión en cuanto a la venta y tenencia de armas.

En 1992 las autoridades federales decidieron investigarlos porque recibieron información de que estaban produciendo ametralladoras, lo que sí es ilegal en este Estado, aunque más tarde no se pudo encontrar evidencia alguna de la existencia de tales armas. Curiosamente, de haber sido verdad los alegatos, la pena en el Estado de Texas por la posesión de una ametralladora sin licencia es una multa de 200 dólares y la requisa del arma.

Para colmo, Paul Fatta, uno de los davidianos que vivían en el rancho, era titular de una licencia comercial de clase III, que significaba que legalmente podía vender, comprar o almacenar cualquier clase de arma de fuego. Fatta, que no se encontraba en el rancho el día del asalto, pasó una década después a compartir con Bin Laden el ranking de los diez individuos más buscados por el FBI, con el epígrafe de “armado y extremadamente peligroso”.

Más curioso aún es comprobar que la única orden de detención que llevaban los agentes de la ATF había sido emitida contra David Koresh. Oficialmente, la ley no tenía nada en contra del resto de los habitantes del rancho. ¿Por qué entonces movilizar un operativo de cien agentes y tres helicópteros para una simple detención?. ¿Por qué no se arrestó a Koresh en uno de sus muchos viajes al pueblo o cuando hacía footing todas las mañanas?.

El propio Koresh se dio cuenta de esta incongruencia: “Hubiera sido mejor que me hubieran llamado por teléfono y hubiéramos hablado. Yo no hubiera puesto ningún impedimento para que vinieran e hicieran su trabajo. (...) Podrían haberme arrestado cualquier día mientras hacía footing por la carretera, yendo al pueblo o yendo al centro comercial. (...) Pero querían demostrar que la ATF tiene poder para sacar a alguien de casa, derribar puertas a puntapiés y cosas así”.

Venganza

James L. Pate, en un artículo publicado en la revista “Soldier of fortune”284, sugiere que la principal motivación de la ATF era la venganza. Koresh era un conocido militante en pro de la tenencia de armas de fuego y contrario a la ATF. Más probable es que se tratara de una operación de relaciones públicas, una redada de chiflados que, con toda seguridad, apenas pasarían unas horas en las dependencias policiales tras ser interrogados. Lo importante era que las cámaras de televisión acompañarían a los hombres de la ATF y dejarían constancia de su celo en proteger a la sociedad de tales fanáticos armados. La operación tenía el nombre en clave de Caballo de Troya.

El reportero Mike Wallace, del prestigioso programa “60 Minutos”, fue uno de los periodistas a los que se permitió acompañar a las tropas de la ATF en el asalto inicial: “Casi todos los agentes con los que hablamos nos manifestaron su creencia de que el ataque inicial contra aquella secta en Waco era un truco propagandístico...”. Durante el juicio, varios agentes de la ATF declararon que uno de los oficiales al mando de la operación gritó, al bajar de los camiones, “comienza el espectáculo”.

Sin embargo, la operación estaba condenada al fracaso. David Koresh había recibido una misteriosa llamada telefónica anónima avisándole de la llegada de los agentes federales, una llamada en la que se le advertía que más que una redada aquello iba a ser una masacre ya que los agentes tenían órdenes de disparar primero y preguntar después. Mucho se ha especulado con la procedencia de esta llamada, cuyo origen no ha podido ser determinado. La existencia de este aviso la conocemos a través del propio director de la ATF, Stephen Higgins, quien habló de ello en el transcurso de una entrevista televisiva.

El caso es que, fuera obra de un reportero desaprensivo que se aseguraba de esta manera la posibilidad de filmar el tiroteo en directo, o debida a oscuros intereses políticos que pretendían dejar en ridículo a la ATF, el efecto del aviso no fue otro que conseguir que una comuna de fanáticos religiosos armados hasta los dientes estuviera esperando lo que ellos creían que era un ataque indiscriminado en el que la ATF tenía órdenes de no tomar prisioneros. Miedo, fanatismo y armas constituían un cóctel explosivo.

Santiago Camacho
(Visto en http://es.slideshare.net/)

LOS GOBIERNOS NO QUIEREN CIUDADANOS, SINO BESTIAS DE CARGA


LA AMENAZA DEL CHIP RFID


viernes, 29 de mayo de 2015

LA TRAMPA ESTÁ EN LA "SOLUCIÓN"




Cada vez más gente empieza a darse cuenta.

Solo cambia la nomenclatura que cada uno le da y algunos detalles sin demasiada importancia sobre sus características finales.

Pero cada vez más personas son conscientes de que las élites que controlan este planeta están sentando las bases para crear un Nuevo Orden Mundial.

Básicamente, este “nuevo orden mundial” es un cambio de piel del sistema, una adaptación a las nuevas circunstancias globales derivadas del progreso tecnológico.

Las élites buscan un nuevo paradigma a nivel político, social y económico, en el que se dejarán atrás las viejas estructuras del mundo actual y se sentarán las bases para un mundo global definitivamente unificado, que probablemente conllevará la existencia de un gobierno global supraestatal, una autoridad militar o policial de rango planetario, una autoridad económica centralizada y probablemente algo parecido a una religión global, o como mínimo un organismo que englobe el conjunto de la mayoría de creencias religiosas mayoritarias actuales.

En este futuro que empieza a dibujarse en el horizonte, los estados-nación se disolverán y su poder será sustituido por el de las grandes corporaciones transnacionales, algo que ya empieza a apuntarse claramente en los borradores filtrados de los tratados TTP y TTIP.

Pero la implantación de todas estas estructuras depende enteramente de cómo evolucionen las nuevas tecnologías.

Y es que en el mundo que se aproxima, parece que se desarrollarán nuevas tecnologías que cambiarán la faz de la tierra: un mundo de impresoras 3D, tecnología basada en el grafeno y nuevos combustibles más eficientes y limpios que acabarán sustituyendo los actuales combustibles fósiles.

A ello se sumará el desarrollo definitivo de Internet como red mental global, sentando las bases para algo parecido a una mente de colmena para toda la humanidad, que incluirá todo el conocimiento humano y todos los artefactos tecnológicos, entre ellos los robots y la Inteligencia Artificial.

El desarrollo tecnológico promete cambiarlo todo de forma inevitable: nuestra forma de comunicarnos, nuestra sexualidad, la estructura de las sociedades y de las culturas y todos los aspectos del poder político y económico.

Cambiará la naturaleza del ser humano en sí mismo.

Todo ello parece que sucederá en muy pocas generaciones, por lo que desde un punto de vista histórico, podríamos calificarlo como un cambio muy acelerado, casi drástico.

Y esta es precisamente la clave de todo: si se produce un cambio tan rápido basado en el imparable desarrollo tecnológico, ¿cómo lo harán las élites que actualmente ostentan el poder basado en las viejas estructuras, para mantener su posición de control y privilegio cuando estas estructuras desaparezcan?

Realmente, pueden llegar a perderlo todo si no controlan adecuadamente la situación: están cabalgando un caballo que se acerca a galope tendido a una amplia zanja; saben que el caballo va a saltarla irremediablemente, pero corren el peligro evidente de acabar siendo descabalgados.

La única manera de que este cambio imparable lleve a un nuevo escenario donde esas mismas élites sigan manteniendo el poder y el dominio, es que sean las propias élites las que dirijan todo el proceso de transformación.

Deberán ser ellas las que realicen la demolición de las viejas estructuras y las que sienten los cimientos del nuevo paradigma que tanto les interesa.

En el mundo de las teorías alternativas, (aquello que malintencionadamente vienen a llamarse “teorías de la conspiración”), se intuye desde hace tiempo que este proceso se vehiculará a través de un caos absoluto.

Mucha gente del mundo alternativo está convencida de que el viejo mundo será demolido de forma salvaje, a través de una vorágine de violencia, destrucción y muerte; un caos absoluto y aparentemente incontrolable que no solo derribará las viejas estructuras, sino que agotará la resistencia de toda la población, hasta que ésta suplique por la imposición de un nuevo orden que permita volver a la estabilidad y la paz.

Será entonces cuando las élites, que habrán perpetrado todo ese caos, aparecerán con la “solución” y todo el mundo, rendido y exhausto, la acabará abrazando de forma desesperada, imponiendo así las bases para el nuevo paradigma social, económico y político del Nuevo Orden Mundial.

Se terminará con todo aquello que llevó al mundo al precipicio: las viejas fronteras nacionales, los poderes estatales, las ideologías, las religiones enfrentadas, las viejas divisiones étnicas.

Habrá sido un “caos constructivo”.

Se habrá alcanzado un “orden a través del caos”.

LA METÁFORA DEL BARCO QUE SE HUNDE

Podríamos definir esta posible estrategia a través de una situación metafórica.

Supongamos que las élites que gobiernan el planeta son como el capitán egoísta e irresponsable de un gran barco de pasajeros, que representa el viejo sistema.

Un gran trasatlántico que a pesar de estar muy bien pintado, es una auténtica chatarra.

El capitán y algunos de sus oficiales saben que el barco está en pésimas condiciones y que se hundirá tarde o temprano, pues las bodegas están llenas de vías de agua y no dan el abasto tapando los agujeros.

Y lo peor es que hay muy pocos botes salvavidas para tantos pasajeros.

Ante esta perspectiva, el capitán puede actuar de diferentes maneras …

OPCIÓN 1:

Puede cerrar los ojos a la situación y seguir navegando hasta que el barco decida naufragar por sí solo, algo que puede suceder sin avisar y en cualquier momento. Si el capitán decide actuar de esta manera, sabe que al empezar a hundirse, los pasajeros se percatarán de lo que sucede y se desatará el pánico.

El pasaje desesperado se precipitará sobre los botes salvavidas y él y sus oficiales no podrán controlar la situación, lo que probablemente implicará que ese capitán irresponsable y egoísta se acabará hundiendo con el barco, algo que no está dispuesto a aceptar de ninguna manera.

OPCIÓN 2:

Sabiendo que el barco se hundirá, el capitán puede utilizar esa información privilegiada en su propio beneficio: puede ser él mismo el que decida cómo y cuándo naufragará el navío.

Esto le otorga la ventaja de organizar previamente y sin que el pasaje se de cuenta, los preparativos necesarios para alcanzar los botes y salvarse sin que una horda de pasajeros presa del pánico se lo impida.

Actuar así implica que no le dirá a los pasajeros que el navío puede hundirse, ni les advertirá cuando el naufragio sea inminente.

De hecho, ese siniestro capitán puede permitirse el lujo de hundir el barco mientras los pasajeros duermen, garantizándose su salvación y la de los oficiales de confianza, así como el de un selecto grupo de personas que él decida salvar.

Cuando el barco naufrague, la mayoría de pasajeros perecerán ahogados y probablemente unos pocos conseguirán saltar por la borda o alcanzar alguno de los contados botes que les permitirán seguir con vida.

Ésta es la opción que la mayoría de gente en los círculos alternativos cree que va a producirse: el capitán y los oficiales están a punto de hundir el barco y enviarnos a todos al fondo del mar, con el objetivo de salvar sus pellejos, garantizar su supervivencia y seguir manteniendo su posición de dominio.

Si estuvieran en el trasatlántico, estos medios alternativos o conspirativos, serían ese pasajero lunático que trata de advertir al resto de desprevenidos pasajeros, clamando que el navío está en pésimo estado y que se hundirá en cualquier momento.

Un loco que hablaría de vías de agua ocultas en las bodegas en las que nadie creería y de oficiales de alto rango que ya llevan puesto el chaleco salvavidas, lo que el pobre loco consideraría una señal evidente del naufragio que se avecina. Incluso afirmaría haber visto como, a escondidas, los oficiales llenan los botes con objetos valiosos que pretenden salvar.

Pero los pasajeros lo seguirían considerando un lunático y un paranoico y seguirían bebiéndose a largos tragos y entre risotadas, sus dulces y deliciosos cócteles.

¿A LOS ALBORES DEL GRAN CATACLISMO?

Así es como básicamente ven la realidad actual las personas del mundo alternativo, los mal llamados “conspiranoicos”.

Y lo cierto es que hay muchos indicios que sustentan sus teorías.

Parece que vamos de cabeza hacia un completo colapso financiero global y hacia el estallido de una tercera guerra mundial de imprevisibles consecuencias.

AVISOS INQUIETANTES: UNA GUERRA MUNDIAL PUEDE ESTALLAR ESTE VERANO

Un caos orquestado de magnitudes inimaginables.

Las redes van llenas de pistas sobre un más que posible colapso económico, sobre el estallido de enormes burbujas financieras basadas en los derivados y en los bonos; sobre la caída del dolar como moneda de reserva mundial y las imprevisibles consecuencias que ello conllevaría.

A la vez, las noticias sobre las crecientes tensiones entre grandes potencias apuntan claramente al estallido de un gran conflicto.

La guerra de Ucrania ha enfrentado a Rusia con EEUU y sus aliados de la Unión Europea y amenaza con provocar una guerra entre potencias nucleares.

INDICIOS DE GUERRA EN EL ESTE DE EUROPA

Los conflictos en el Mar de China Meridional también amenazan con provocar una guerra en la que podrían verse involucradas China, Japón y EEUU.

Y todo ello aderezado con el ascenso de los BRICS, que amenazan el poder económico norteamericano y occidental; el caos creciente e incontrolable de Oriente Medio con el auge imparable de Estado Islámico; el posible conflicto entre Arabia Saudí, Irán, Israel y Turquía, y una pléyade de conflictos asociados con el terrorismo extendiéndose como la pólvora por África y Asia.

Un cóctel explosivo repleto de ingredientes tóxicos y altamente volátiles que prometen provocar un caos y una destrucción inconcebibles y todo ello sumado a la justificada y creciente desconfianza de las poblaciones hacia sus líderes políticos.

Todo esto está delante de nuestras narices.

Los teóricos de la conspiración lo tienen clarísimo y las pruebas son casi irrefutables…pero hay otra opción.

¿Y si todas estas amenazas “apocalípticas” no son más que una inmensa tomadura de pelo?

EL PROCESO INVERSO: LA TRAMPA ESTÁ EN LA SOLUCIÓN

En los llamados “círculos conspirativos” habrá mucha gente que no querrá aceptarlo.

Pero existe la posibilidad, nada desdeñable, de que todo este inminente caos que aparentemente se avecina, no sea más que una pantalla de humo.

Y es que hay una opción alternativa más beneficiosa para las élites, que no necesita de un caos controlado para originar un cambio de paradigma.

Esta opción alternativa consiste, no en provocar el caos, sino en hacernos creer a todos que ese caos se aproxima y evitarlo a última hora, ofreciéndonos una única alternativa para salvarnos: la solución que las élites aporten.

Algo así como llevarnos al borde de un abismo agarrados a una cuerda que se deshilacha y obligarnos a despojarnos de toda nuestra ropa y de nuestras posesiones para salvar el pellejo.

Ponernos en la disyuntiva de “¿Qué prefieres? ¿Perderlo todo y vivir desnudo y de prestado o caer al vacío con todo el equipo y morir reventado en el fondo del precipicio?”

El cambio de paradigma a través del caos sería la versión “hard”; esta opción, sin embargo, sería la versión “soft” … y como veremos, puede llegar a ser mucho más efectiva.

DE NUEVO LA METÁFORA DEL BARCO

Si utilizamos de nuevo la metáfora del barco para explicar esta maniobra alternativa, veremos que las élites, encarnadas en ese viejo capitán abyecto y egoísta, disponen de una tercera opción que se suma a las dos opciones anteriores.

Recordemos que la opción 1 del capitán era no hacer nada y dejar que el barco se hunda por si solo, corriendo el riesgo de perecer ahogado con gran parte de los pasajeros.

La opción 2 del capitán era ocultar al pasaje la realidad de la situación y hundir el barco en el momento oportuno para garantizarse el fácil acceso a los botes, aunque ello implicara la muerte de casi todos los pasajeros.

Pero hay una OPCIÓN 3:

El capitán no le dice a ningún pasajero que el barco se puede hundir en cualquier momento…pero deja pistas no concluyentes al respecto.

Y esas pistas no tardan en ser detectadas por el pasajero lunático y paranoico, ese que encarna a los “teóricos de la conspiración”.

Ese lunático advierte al resto del pasaje y les dice que el capitán quiere hundir el navío y para demostrarlo les presenta todas esas pistas no concluyentes que ha encontrado, lo que provoca que el resto de los pasajeros no sepan que creer.

Aunque nadie le cree, poco a poco se extiende la incertidumbre entre el pasaje, no obstante, el capitán y los oficiales actúan con completa normalidad.

Hay indicios que apuntan a que el barco efectivamente puede hundirse, hay sospechas, rumores y chismorreos sin sentido entre los viajeros … pero también hay muchos indicios que apuntan a que el barco navega perfectamente y a toda máquina y que todos esos rumores no tienen ninguna base.

Nadie sabe lo que puede suceder, pero todo el pasaje acepta la posibilidad, aunque sea remota, de que el barco pueda llegar a hundirse y de que el capitán pueda ser una persona aviesa capaz de hundir el navío y dejarlos morir a todos, tal y como advierte el pasajero lunático.

Mientras tanto, el capitán junto con los oficiales, prepara disimuladamente los botes y toma posiciones sin que nadie se de cuenta.

Aunque nadie le cree, poco a poco se extiende la incertidumbre entre el pasaje, no obstante, el capitán y los oficiales actúan con completa normalidad.

Hay indicios que apuntan a que el barco efectivamente puede hundirse, hay sospechas, rumores y chismorreos sin sentido entre los viajeros … pero también hay muchos indicios que apuntan a que el barco navega perfectamente y a toda máquina y que todos esos rumores no tienen ninguna base. 

Nadie sabe lo que puede suceder, pero todo el pasaje acepta la posibilidad, aunque sea remota, de que el barco pueda llegar a hundirse y de que el capitán pueda ser una persona aviesa capaz de hundir el navío y dejarlos morir a todos, tal y como advierte el pasajero lunático.

Mientras tanto, el capitán junto con los oficiales, prepara disimuladamente los botes y toma posiciones sin que nadie se de cuenta.

Y es entonces, cuando todo está preparado, que el capitán, megáfono en mano, advierte a los pasajeros: “El barco se va a hundir, vamos a evacuarlo. Mantengan la calma, sigan mis instrucciones y todos se salvarán”

El viejo capitán es el que dirige la operación de evacuación y da las instrucciones que cada pasajero debe obedecer estrictamente.

Él es el que impone las condiciones para salvarse: quien obedece al capitán vive, quien desobedece se queda en el barco y muere ahogado.

No hay pues, ninguna alternativa más que acatar sus órdenes.

Y lo peor es que las condiciones que impone el capitán son muy estrictas: solo el capitán y los oficiales pueden permanecer en los botes; los demás pasajeros tendrán que conformarse con agarrarse precariamente a los costados de los botes para no hundirse, con el cuerpo sumergido en el agua.

Los pasajeros estarán mojados, pasarán frío, sed y hambre y si alguno de ellos intenta encaramarse al bote sin permiso, recibirá un golpe de remo de algún oficial, o directamente un tiro. Pero tragará con la situación, pues será la única manera de sobrevivir, aunque sea precariamente.

Incluso muchos se conformarán, pensando que es una situación comprensible, puesto que no había botes para todos.

Sin embargo, aquél lunático paranoico que denunció que el capitán pretendía hundir el barco y matarlos a todos, quedará desacreditado a ojos de los demás y los otros pasajeros le espetarán con rabia: “¡Eres un maldito paranoico: el capitán nos ha salvado a todos y aunque estamos mojados y lo pasamos mal, gracias a él aún estamos vivos!”.

Pasará el tiempo y los pasajeros más débiles que permanecen en el agua, no tardarán en rendirse y ahogarse, mientras que los más fuertes sobrevivirán, cumpliendo la inexorable ley de la supervivencia del mejor adaptado.

Y será así como, poco a poco, éstos se acostumbrarán a ir agarrados al costado de los botes.

Entonces llegará un momento en el que el capitán y los oficiales les dirán: “Ya que estáis en el agua, ¿Por qué no movéis los pies y ayudáis a empujar la barca? Así llegaremos antes a tierra”

Esta será la situación tras el hundimiento del trasatlántico: el viejo capitán egoísta y sus despreciables oficiales permanecerán secos y cómodos en sus botes, conservando su poder y su dominio, recibiendo además la gratitud de esos pasajeros que malviven en el agua, que les agradecerán haberles salvado la vida.

Y lo que es mejor: ni el capitán ni los oficiales tendrán que remar para que los botes avancen.

Para mantener esta situación indefinidamente, el capitán solo necesitará hacer creer dos cosas a todos esos pasajeros que están en el agua. La primera es que existe una isla perdida a la que se puede llegar si impulsan el bote con los pies; la segunda es que a aquellos que impulsen con más esfuerzo, se les dejará subir al bote un rato para secarse y tomar el sol.

¿Acaso ésta no es una mejor opción que hundir el barco y matar a todo el pasaje?

Así pues, esta tercera opción nos hace ver de forma bien diferente las amenazas terribles que se dibujan en el horizonte.

Con esta maniobra, las élites conseguirían un triunfo absoluto, sin tener que destruirlo todo.

La guerra mundial y el colapso económico masivo solo serían amenazas que nunca llegarán a materializarse …


- COLAPSO ECONÓMICO:

Siguiendo esta alternativa, llegaríamos al borde de un colapso económico total de consecuencias devastadoras y justo cuando éste pareciera inevitable y el caos estuviera a punto de desatarse, las propias élites económicas podrían aportar una solución para evitarlo, en forma de grandes uniones y pactos comerciales tipo TTP o TTIP, nuevos sistemas de control financiero estricto de toda la población, eliminación del dinero en efectivo para obtener un “mejor control de la economía” por parte de los órganos reguladores y un organismo de control económico global que se hiciera cargo de la gestión de todos estos nuevos mecanismos.

¿Y quién se opondría a ello si la alternativa fuera perderlo todo y vivir en el caos y la pobreza más absoluta?

Las élites económicas impondrían así las condiciones del nuevo sistema e incluso podrían llegar a ser consideradas como salvadoras de la economía si utilizasen como interfaz a los interlocutores adecuados, en forma de jóvenes economistas con nuevas ideas y propuestas.

- GUERRA MUNDIAL:

De la misma forma, podrían llevarnos al borde de una devastadora guerra mundial entre potencias nucleares y justo cuando el conflicto y el apocalipsis parecieran inevitables, podría “estallar la paz”: un gran pacto global de última hora que sentase las bases para un nuevo modelo de organización política que acabara con todos los conflictos de una vez por todas.

Se sentarían así las bases para un organismo mundial supranacional, que superara las limitaciones de la ONU y que fuera el embrión de un futuro gobierno mundial.


Todo ello se produciría bajo un bonito lema: “En la guerra siempre hay derrotados…pero hoy aquí, los seres humanos, hemos conseguido que la única derrotada, sea la propia guerra”

- RELIGIÓN ÚNICA

La necesidad de acabar de una vez por todas con los sangrientos conflictos religiosos, también sentaría las bases para crear algún tipo de organismo espiritual que integrara a todas las religiones y creencias bajo un mismo paraguas de diálogo e intercambio.

Todo ello bajo el argumento de que “todos tenemos los mismos anhelos de paz y amor y el mismo dios con diferente nombre” y que “es hora de superar nuestras diferencias ficticias, pues todos compartimos el mismo planeta”.

Este organismo supra-religioso sería el embrión de una religión única futura. Empezaría como un organismo que incluyera a todas las religiones en su regazo y poco a poco iría sentando las bases para una nueva creencia religiosa que integrara elementos mezclados de todas las creencias existentes, bajo un poder espiritual centralizado a nivel global, con la creación de una figura espiritual similar a un papa interreligioso.

Todos estos razonamientos pueden parecer muy rebuscados y retorcidos, pero en lo que respecta al colapso económico y a la posible guerra mundial, hay unas declaraciones recientes del magnate globalista George Soros, que hablan muy claramente de todo lo que estamos advirtiendo en este artículo.

Soros afirma que “está preocupado por la posibilidad de una tercera guerra mundial”, que según él se iniciaría entre China y EEUU.

- Para evitar esta situación, Soros hace una llamada a los EE.UU. para hacer una “gran concesión” y permitir que la moneda de China se una a la cesta del Fondo Monetario Internacional de monedas. Esto haría que el yuan se convirtiera en un rival potencial para el dólar como moneda de reserva mundial.

A cambio, China tendría que hacer grandes concesiones similares para reformar su economía, “tales como aceptar el imperio de la ley”, dijo Soros.

Permitir que el Yuan chino sea una moneda de mercado crearía “una conexión” entre los dos sistemas.

De hecho, añadimos nosotros, lo que propone Soros sentaría las bases para la creación de una nueva moneda de reserva mundial basada en los Derechos Especiales de Giro del Fondo Monetario Internacional; esa moneda de reserva sería la precursora de una moneda única mundial y implicaría la necesidad de un organismo económico centralizado global y por lo tanto, de un gobierno global, precisamente los objetivos que buscan alcanzar las élites: aquello que llamamos Nuevo Orden Mundial y que les permitirá perpetuarse en el poder a escala planetaria.

Como vemos pues, las advertencias de Soros, incluyen el mecanismo del que estamos advirtiendo en este artículo: hay una amenaza grave, la tercera guerra mundial y una solución previa para evitarla que conlleva el establecimiento de las estructuras de un Nuevo Orden Mundial.

Soros nos está diciendo “o aceptamos estas nuevas estructuras, o habrá una guerra mundial entre dos potencias nucleares, ¿qué preferís?”.

¿Necesitamos una mejor pista que las propias declaraciones de un miembro de las élites para ver por donde va la jugada?

Como hemos visto, la amenaza de la guerra mundial y del colapso económico pueden ser bien utilizadas para conseguir los objetivos de las élites, siguiendo un plan basado en “salvar del caos” en lugar de basarlo en “provocar el caos”. Estaríamos ante una maniobra mucho más sibilina e inteligente de lo que creíamos en un principio, que además, conllevaría otros beneficios para las élites nada despreciables una vez conseguidos sus objetivos. Y es que además de sentar las bases del nuevo paradigma, las élites conseguirían…

- AUTORIDAD MORAL Y ADORACIÓN DE LAS MASAS:

Al ofrecer una solución que salve al mundo del caos y de la destrucción en el último momento, los representantes de las élites escogidos para realizar esta misión, serían considerados unos auténticos salvadores de la humanidad, prácticamente unos héroes merecedores de un papel preeminente en los libros de historia.

Eso les otorgaría a estos personajes impulsores del nuevo orden mundial, un prestigio y una autoridad moral que les permitiría tomar todo tipo de decisiones sin apenas resistencia, dejando atrás el desprestigio de las viejas élites políticas corruptas odiadas por la población y entrando en una edad dorada de adoración hacia los poderosos, ahora probablemente representados por una imagen mucho más capacitada a nivel técnico, más modernizada, más accesible y más popular que la de sus predecesores de la vieja política.

Y es que las élites del futuro ya no tendrán el aspecto momificado de un David Rockefeller o un Jacob Rothschild, sino un aspecto más parecido al de un Steve Jobs, un Bill Gates o un Richard Branson.

- ELIMINACIÓN DE LOS REBELDES:

En contraposición a estos nuevos líderes, todos aquellos “paranoicos alternativos” que trataron de advertir de las maniobras de las élites y de la presunta destrucción y caos que trataban de provocar, quedarían automáticamente desacreditados ante los ojos de los demás, tal y como hemos indicado en la metáfora del barco.

Los defensores de las teorías de la conspiración y todos aquellos que sospecharan de las oscuras maniobras de los poderosos, serían ahora considerados “personas negativas”.

Cada vez que denunciaran el funcionamiento de las nuevas estructuras, serían atacados con argumentos del tipo: “¿Y tú qué prefieres, una guerra nuclear? ¿Volver atrás, a los tiempos de las guerras entre países y las luchas del fanatismo religioso, la muerte y la destrucción? ¿Al tiempo de las fronteras y las divisiones entre hermanos? ¡El mundo ha evolucionado y tú no lo quieres aceptar!”

Con cada denuncia que hicieran, serían tildados de locos, de retrógrados, de fanáticos, de amantes de los antiguos modelos de violencia “afortunadamente superados”…y no tardarían en ser calificados casi como potenciales terroristas que pretenden volver a la “edad oscura”.

Llegados a este punto e implantadas con éxito las estructuras del Nuevo Orden Mundial, las élites necesitarían una serie de instrumentos psicológicos que llevaran a la población a seguir creyendo que el nuevo paradigma, aunque exiguo, incómodo y doloroso, es la única solución viable para el mundo.

Y para ello, como siempre ha sucedido a lo largo de la historia, necesitarán de la existencia de un enemigo.

En este caso y dado que estaremos en un paradigma de poder global centralizado, necesitarán también un enemigo global, una sombra fantasmagórica que pueda hacer acto de aparición en cualquier momento y en cualquier lugar del mundo y que justifique, con su sola presencia, la necesidad de un gobierno mundial y de una autoridad policial global.

Ese enemigo, común para todos, puede ser exterior, interior o ambos al mismo tiempo.

Por ejemplo, un modelo de enemigo exterior que obligaría a aúnar fuerzas a escala planetaria, obviamente sería un enemigo extraterrestre. Esta opción la dejaremos por imposible, aunque en un artículo anterior titulado ¿SE ACERCA UN FALSO CONTACTO EXTRATERRESTRE? ya hablamos de cómo podría vehicularse una manipulación de este tipo.

Otra forma de enemigo exterior común para toda la humanidad, sería el enemigo abstracto en forma de amenaza de la naturaleza, algo que obligara a toda la humanidad a unir esfuerzos para evitar la destrucción común.

De alguna forma, este enemigo ya existe y cada vez está recibiendo un mayor impulso por parte de las élites: se llama “calentamiento global” y pronto será utilizado por organismos como la ONU o el Vaticano como vehículo para impulsar la creación de un gobierno mundial centralizado.



Pero el mundo del futuro también necesitará de un enemigo interior de carácter humano capaz de amenazar a toda la humanidad en su conjunto. Y ese enemigo también existe ya: el terrorismo islamista.

Si nos fijamos bien, veremos que Estado Islámico o ISIS, por poner un ejemplo, actúa como si fuera “un enemigo global de toda la humanidad”. Es enemigo de los musulmanes moderados, de los chiítas, de los cristianos, de los judíos, de los budistas, de los hindúes y de todas las religiones anteriores y posteriores que no siguen sus preceptos; además es enemigo de occidente, de Europa, de Estados Unidos y de Israel; pero el terrorismo islamista también es enemigo de Rusia a través de Chechenia y de China en la región Uigur, así como enemigo de cada vez más gobiernos africanos.

Está diseñado, por lo tanto, para ser un enemigo global y sin fronteras.

Y está diseñado también, para simbolizar el viejo mundo que querrá dejarse atrás: ese mundo de las religiones fanatizadas, enfrentadas y excluyentes; ese mundo de las fronteras y de la división entre pueblos y etnias; ese mundo de la discriminación social y de género; ese mundo que se enfrenta radicalmente con la autoridad encarnada por las “democracias occidentales”.

Lo más grave es que para que este fantasma siga asustando en el futuro, deberá haber demostrado de forma fehaciente toda su brutalidad. Que nadie descarte pues, un nuevo 11-S.

Así pues, ya tenemos todos los elementos necesarios para esta gran jugada, para esta enorme manipulación que puede llevarnos de cabeza al Nuevo Orden Mundial.

Tenemos los cataclismos que supuestamente debemos evitar, encarnados en un casi inevitable colapso económico mundial y una tercera guerra mundial galopante.

Tenemos a los encargados involuntarios de expandir el miedo a esos sucesos apocalípticos que se avecinan, encarnados en los miles de medios alternativos, blogs y webs que creen ir contracorriente sin saber que están siendo utilizados y que pronto serán sacrificados.

Tenemos unas viejas estructuras que queremos dejar atrás: esos viejos políticos corruptos e inútiles, que deberían ser sustituidos por técnicos capacitados y personas con formación científica que piensen en términos de eficiencia global, en lugar de pensar en términos de egoísmo local.

Y tenemos a los enemigos globales que servirán para justificar la necesidad del nuevo paradigma, encarnados en el calentamiento global y las crisis ecológicas, y por el terrorismo, un fantasma informe capaz de materializarse en cualquier lugar a criterio de su beneficiario principal.

Cuando lo enfocamos desde este punto de vista, todo toma otro cariz.

Muchos de nosotros, los que escribimos en blogs y webs, hemos pasado mucho tiempo creyendo convencidos que nos acercamos a tiempos de caos y guerra y que todo ha sido planificado de antemano.

Las pistas y los indicios que así nos lo indican están por todas partes.

Pero ya va siendo hora que alguien se pregunte: ¿y si estamos siendo utilizados? ¿Y si esas amenazas terribles, que son tan inminentes, reales y tangibles, tienen una función final diferente a la que creíamos?

Este artículo, como tantos otros de esta índole que hemos subido a este blog, solo pretende invitar a observar la realidad de manera diferente y a imaginar posibles alternativas.

Hay muchas formas posibles de manipular a la población en su conjunto y si las cosas fueran tal y como hemos indicado en este artículo, estaríamos ante una de las manipulaciones más extraordinarias jamás realizadas.

Pero si esta manipulación llega a materializarse, no tendremos ninguna excusa, ni nada justificará nuestra inacción.

Porque sabemos que estamos en un barco que se hundirá y sabemos que el capitán y los oficiales nos están engañando …

Y sabemos cuál va a ser su estrategia.

Entonces, ¿a qué estamos esperando?

¿Por qué no los echamos por la borda de una vez y reunimos a todo el pasaje para que construya más botes?

(Fuente: GAZZETTA DEL APOCALIPSIS)