lunes, 20 de junio de 2016

CONTRA EL IMPERIO DEL MAL, ¿QUÉ PODEMOS HACER?



Los amos del mundo, como maestros titiriteros que son, manipulan a los gobiernos sobornando a los políticos corruptos para que dicten leyes que beneficien a sus grandes corporaciones, aunque dichas leyes hundan al pueblo en la miseria. Estas leyes son aprobadas por los diputados electos “democráticamente”, pero que no nos representan sino que obedecen las órdenes del jefe del partido, que es quién les ha puesto en la lista de un partido financiado por la gran banca, de la que son deudores.

Todos, al votar, participamos en esta farsa de democracia. Pero los gobiernos electos democráticamente gobiernan contra sus pueblos. A pesar de ser evidente que nos toman el pelo, nos roban y nos mienten, el pueblo les sigue votando, creyendo ingenuamente que votar es la prueba de que existe la democracia. Pero es justo lo contrario. Cuando votas, aunque votes en contra del rival, en realidad, mantienes en el poder al que te miente y te roba, porque todos lo hacen por igual. Si votas, no te quejes, porque tú has puesto en el poder al ladrón.

Hace tiempo que los amos del mundo, liderados por el sionismo internacional, nos han declarado la guerra, la guerra total.

La primera guerra es sin duda la guerra de la información, puesto que los amos del mundo controlan las televisiones y grandes medios de comunicación, las editoriales, Internet y las redes sociales, por lo que no se publicará y se perseguirá toda información que exponga la verdad y les pueda perjudicar en su plan de control total.

A través del sistema bancario del dinero deuda, nos están haciendo la guerra económica, destrozando la economía de los países, fabricando artificialmente la inflación y luego la crisis, abriendo y cerrando el grifo del crédito a su antojo, y sumiendo a los países en deudas impagables cuya devolución se blinda retocando la Constitución. Primero pagamos la deuda, después, pagamos a los políticos y finalmente, si queda dinero, atenderemos las necesidades de la población, que es la que, con su impuestos, sostiene el tinglado.

Nos han declarado la guerra de la educación, redactando programas educativos que destruyen nuestra capacidad de acción y transformando a los niños, naturalmente inteligentes y creativos, en una masa borrega, ignorante, desidiosa, perezosa, blanda, fofa, sin ideas ni imaginación. Los videojuegos y la televisión rematan la faena en horario extraescolar.


Nos han declarado la guerra de la alimentación, poniendo todo tipo de trabas a la agricultura ecológica y, subvencionando con dinero público, una industria alimentaria basada en los pesticidas y fertilizantes tóxicos, las semillas transgénicas que son cancerígenas, para que estemos enfermos y débiles y no tengamos la claridad mental y la fuerza física para luchar contra ellos.

Nos han declarado la guerra de la salud, transformando la enfermedad en el gran negocio de las farmacéuticas que controlan férreamente la enseñanza de una Medicina basada en la química tóxica, retirando los medicamentos que curan para promover los que cronifican, y persiguiendo y ridiculizando las terapias no químicas como la homeopatía, la acupuntura, la reflexología, la naturopatía o la medicina cuántica.

Y finalmente, nos han declarado la guerra más secreta, más invisible y más letal, la guerra climática, envenenando los cielos con millones de estelas persistentes que esparcen metales como el aluminio, el bario radioactivo y el estroncio, para controlar el clima en el mundo, provocando sequías o inundaciones, según les place, y metalizando la atmósfera para mejor control electromagnético de las ondas.

El cambio climático no es lo que nos cuentan sino que lo están provocando con sus programas de geoingeniería, que disfrazan de mejora del clima cuando lo que hacen es exactamente lo contrario.

Numerosas investigaciones médicas, que no salen en los medios de difusión masivos, ya han demostrado que el aumento inexplicable de enfermedades neurodegenerativas, muy escasas o inexistentes en el pasado como el Alzheimer, el Parkinson o la esclerosis múltiple, está directamente relacionada con una presencia cada vez mayor de metales en sangre, como el aluminio, precisamente el metal que encontramos en las analíticas del agua de lluvia o de suelo en tierras agrícolas ecológicas, con una presencia de ¡hasta 19 gr de aluminio por kilo de tierra en 2014!


En todos los países donde tiene lugar esta expansión de aerosoles atmosféricos, los funcionarios de los Ministerios de Medioambiente y otras oficinas tienen orden de negar el fenómeno de las estelas persistentes, afirmando sin jamás demostrarlo, que son estelas de condensación compuestas por vapor o cristales de agua.

Todavía nadie en ningún país ha podido demostrar que las estelas persistentes son inocuas, sin embargo todos afirman al unísono, incluidos los ecologistas de los grupos oficiales, que no hay que preocuparse, que nada hay de peligroso en que de repente un cielo azul se convierta tras el paso de decenas de aviones, y en tan sólo un par de horas, en una maraña filamentosa de nubes blancas ¡que llegan a opacar el sol! Nunca jamás el vuelo de un avión había podido provocar el oscurecimiento del cielo. A pesar de ser este hecho extraordinario, los medios informativos al servicio de los amos del mundo obedecen y repiten el dogma: sólo es vapor de agua.

Señoras y señores, vivimos en el mundo del diablo, en el que todo está invertido: la información es la mentira, la educación merma el desarrollo humano, el sistema de salud es el sistema de la enfermedad, la liberación de la mujer la lleva a su autodestrucción, la música es cacofonía, el arte es basura, la comida, veneno, las elecciones nos llevan al patíbulo y la mejora del clima es una guerra climática.

Symbolo es lo que une, diabolo lo que separa, divide, contrapone. Es éste un mundo diabólico porque todo nos escinde y confronta: estamos separados de nuestro verdadero Ser, de la bondad y la verdad. Nuestro mundo trabaja para el Mal.

Pero no podemos seguir apuntando afuera, este mundo de la mentira y la maldad se sostiene porque todos colaboramos, cada uno a nuestro nivel.

Cuando vendemos productos tóxicos, fabricados con pesticidas y conservantes,
Cuando bebemos refrescos con químicos adictivos
Cuando regalamos a nuestros hijos chuches que contienen aspartamo y colorantes cancerígenos Cuando consumimos drogas que crean adicción y nos destruyen
Cuando nos ponemos vacunas fabricadas con cócteles de viruses
Colaboramos activamente a la destrucción de nuestra salud

Cuando entregamos ciegamente nuestros al sistema educativo estatal y les exigimos que repitan como loros las mentiras de los libros de texto
Cuando tenemos hijos sin tomar conciencia que es nuestra obligación educarlos para que sean seres fuertes y libres,
Estamos proveyendo al mundo de futuros esclavos

Cuando metemos el dinero en el banco, por miedo o para especular con los intereses que nos dan sin hacer nada
Cuando votamos a listas de partidos creadas por los jefes del partido
Cuando esperamos que sean otros los que se ocupen de las cosas importantes
Estamos colaborando a nuestra esclavitud y nuestra falta de libertad política colectiva

Ha llegado la hora de tomar conciencia de la dimensión de nuestra complicidad y pasar a la acción:

Deja de mirar pantallas y mira a tus hijos
Contempla la Naturaleza y el cielo
Deja de ver cine hollywoodiense y recupera la lectura, la poesía, la escucha, el silencio
Deja de consumir drogas y alimentos tóxicos
No seas tacaño con tu salud, produce y come ecológico
Consume productos locales
No rompas la familia, no te separes, ama a tus hijos y edúcalos en los valores del Bien
Deja de especular y sostener el sistema mafioso bancario, saca tu dinero papel del banco, financia proyectos positivos o compra oro y

No votes

Todo eso es lo que los amos del mundo del Mal no quieren que hagas

Por eso debes hacerlo.

Porque es la manera de empezar a construir el mundo del Bien.


Pilar Baselga
(Visto en http://nomoriridiota.blogspot.com.es/)

15 comentarios:

  1. "al votar, participamos en esta farsa de democracia" Ya, como si los que no votan por activa no votasen por omisión.
    Participamos siempre y todos. A los que van a votar al menos hay que engañarlos porque a los que no van ya ni hace falta pues delegan su representatividad en los partidarios... y a las 8 de la tarde se acabó la votación y el voto, cual carroza de cenicienta, se convierte en octavilla.
    Preguntan a quien los puso en las listas ya sea el jefe o las bases... entonces a los que no los pusimos en las listas es que solo nos quieren para pagar. Va siendo hora de buscar los representantes por sorteo.

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    1. Votar en los términos en que se ha convocado a los ciudadanos el dia 26 significa ratificar un juego trucado en que, en vez de elegir representantes, se legitima la validez de un listado cerrado e inmodificable acordado por los cabecillas de cada partido, algo que éstos reciben y gestionan como un cheque en blanco a cuatro años.

      Llamara a algo tan carente de representatividad "democracia" es una burla.

      Y sí, la demarquía o estococracia sería preferible a la partitocracia actual.

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    2. Significa lo que se quiera, pero es lo que hay.
      A cada partido le interesa que los suyos vayan a votar y que los contrarios se queden viendo la tele. Lo que pasa está a la vista y no se como los "descontentos" (dándole un significado añadido a un significante) pueden proponer algo que beneficia a los que critican.
      Incluso los benefician más de lo que se supone pues con su delegacion en los más votados impiden que otros partidos puedan levantar cabeza.
      ¿Por que han puesto las elecciones para este domingo y no para el anterior o el siguiente?

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    3. Curiosa forma de altruísmo el pensar en que hay quien quiere participar del fraude y puede quedarse fuera por la falta de sensibilidad del abstencionista.

      Dejar fuera a alguien de la posibilidad de aforarse rompiendo el principio de igualdad ante la ley, de reducir su retención en nómina al 4´5 %, de que le paguemos hasta las multas de tráfico (y con recargo) o de que se pueda jubilar con la pensión máxima tras solo siete años, en vez de los 35 del trabajador medio (pensiones no son incompatibles con otros sueldos de la Administración o con otras actividades económicas) es ser un egoísta: con la de gente que puede chupar de la teta pública. Menos mal que otros como Vd. piensa en ellos y en legitimar este sistema de privilegios.

      Porque la realidad es que el poder real del voto es ilusorio: otorgues a quien otorgues tu representación en un acto de sumisión y de auto-anulación, seguirás siendo gobernado por poderes (banca, mercados, sociedades secretas …) que no están sometidos a control democrático alguno, y que de hecho han sometido al poder político.

      Seguir dentro del juego cuando se sabe que es una farsa no es una opción.

      Como decía Einstein "Estupidez es hacer siempre lo mismo y esperar algo distinto".

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  2. Y no votes... que ni serás contado.
    Así se ganan las elecciones con 3 o 4 de 35

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    1. Oh, ser un número, ... sí, es toda una justificación para participar en un plebiscito.

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    2. A las ocho de la tarde del domingo no habrá ninguna diferencia entre los que fueron a votar y los que no, incluidos los que no tenían derecho a voto. Siguen siendo lo mismo que eran.
      La participación está garantizada (no es un plebiscito) cada votante de derecho decide lo que va a hacer:
      -1.Delegar su voto en los otros votantes, voto por omisión.
      -2.Votar por opciones que no obtienen escaños (que algo significará). Es una delegación en diferido pues su representatividad irá a los que obtuvieron escaños
      -3.Votar por los que salen. Beneficia al votado y perjudica a los contrarios.
      El domingo podrán comprobar de nuevo donde van los votos por omisión o en diferido...
      ¡Y han ganado con el 30% de los votos! ¿Son 11 millones?... Y si todos los contrarios se hubiesen quedado en casa habrían ganado con el 100% de los votos

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    3. "Voto por omisión": como no he votado, he votado. Es como llamar "accidente por omisión" a circular sin percances o "aborto negativo" a ejercer la maternidad.

      Si empezamos no respetando el principio de no contradicción, el sentido común se nos va a tomar viento. Basándose su resignado derrotismo en este sinsentido queda todo él descalificado.

      Y no, ni quien vota ni quien no vota sigue siendo lo que era. El primero se convierte en cómplice de un sistema carente de representatividad real, el segundo puede seguir invocando una soberanía que no ha traicionado.

      Quien sigue preocupándose de legitimar la farsa de que este sistema es democrático está cerrando los ojos al hecho fundamental de que es un régimen formal y jurídicamente esclavista, donde la personalidad legal es una mera ficción jurídica y la documentación que reconoce existencia administrativa a las personas es un bono que garantiza el pago de la deuda de un estado-nación que no es sino una corporación mercantil. De todo ello he informado en este blog.

      Aunque para los crédulos con el sistema, mejor empezar por http://astillasderealidad.blogspot.com.es/2011/11/el-voto-como-forma-de-sometimiento.html o http://astillasderealidad.blogspot.com.es/2012/07/spain-is-different.html#comment-form. Todos los argumentos que estoy leyendo en estos comentarios ya fueron contestados anticipadamente en dichas entradas.

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    4. Usted sabe que el voto es anónimo y secreto; por lo tanto debería comprometer al votado.
      Hablaban de "pecados" de pensamiento, palabra, obra y omisión.
      Simplemente observen lo que pasa "y el que pueda ver que vea"

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  3. Este agrónomo explica como hace la industria agrícola para vender sus productos. Interesante.

    https://www.youtube.com/watch?v=c8nvfkvzEqI

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  4. Los partidos grandes, PP y PSOE, tienen sus votantes acérrimos que votarán por ellos siempre. Si todos los demás no vaotamos a otros ni anadie. Ellos arrasarán por mayoría absoluta. Lo ideal sería que NADIE votase, pero eso es irreal. Por tanto ¿qué nos queda? No votar y dejar que los de siempre nos sigan saqueando impunemente. Sé que la banca es quien gobierna. Pero los partidos tienen cierto margen de maniobra. En algunos lugares se han frenado desahucios gracias a partidos nuevos. Pues yo opino que mientras la masa no despierte, mientras no estalle la masa crítica, debemos elegir el mal menor para poder ir sobreviviendo en las mejpores condiciones posibles mientras seguimos tejiendo esa tela de despertar consciente que lo cubrirá todo en el futuro.
    En cambio cruzarse en banda y decir "yo no voto" es totalmente inútil, además de darle más poder a los de siempre.
    Saludos.

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    1. Además de los acerrimos están los beneficiados, cuando se perjudica a unos es para beneficiar a otros; no podemos pretender que el que viva de un partido no lo vote.
      El no votar de los descontentos es muy útil para el que gana

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    2. Más útil aún le será el voto de los adeptos, digo yo.

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    3. Los adeptos son imprescindibles, si la utilidad es mayor o no ya empieza a ser dudosa.
      Ejem: Europeas (600.000v./diputado)Un partido que no gano consiguíó 5 con 1.200.000 (2) por lo tanto debo suponer que los otros tres son del 1.800.000 que no votó al partido.
      Sin los 2 que les tocaban no hubiesen conseguido los otros 3. Obtuvieron má utilidad de los que no les votaron, pero sin sus 2 no les hubiese tocado nada.

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  5. Yo personalmente no creo en la democracia. Es ilógico pensar que lo que elige la mayoría es lo mejor. La historia ha demostrado muchas veces que la mayoría de la población es fácilmente manipulable y elegirá lo que se les ordene. El sistema de votación además solo da opción a elegir una parte del poder. Que a su vez es fácilmente corrompido por las riquezas privadas. Por lo tanto no hay fácil solución. Si no existe empatía es imposible mejorar el mundo y menos con una simple votación.
    Aun asi yo tengo la esperanza de que en un futuro la humanidad en recapacitara por algun extraño motivo y conseguira una sociedad basada en un proyecto similar al Proyecto Venus.

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