martes, 21 de junio de 2016

UNA NOTICIA IRRELEVANTE QUE DESVELA UNA PODEROSA TÉCNICA DE MANIPULACIÓN



Hace pocos días encontrábamos una de esas pequeñas noticias absurdas, que nos tragamos inadvertidamente, pero que tan claramente reflejan el estado de hipnosis general de la población.

Y en este caso, además, revelan un método de manipulación social sencillo y tremendamente efectivo, cuyas consecuencias acaban siendo devastadoras.

Antes de entrar a analizar en qué consisten estos mecanismos de manipulación, veamos la noticia que encontrábamos en la web de RT, donde se hacían eco a su vez, de una noticia publicada en The Telegraph…

El apacible paisaje de Limavady, Irlanda del Norte
La sorpresa ‘no apta para menores’ que un niño de 6 años encontró en su huevo Kinder

Un niño de 6 años de la localidad de Limavady, en Irlanda del Norte, se quedó perplejo cuando dentro de su huevo de chocolate Kinder encontró una pequeña bolsa sellada que contenía un polvo blanco de aspecto cristalino, informa ‘The Telegraph’.

Tras entregarle la misteriosa sustancia a su padre, que se la pasó a la Policía, se determinó que se trataba de metanfetamina. “Este incidente supone una gran preocupación para todos nosotros. La lucha contra el uso y suministro de drogas ilegales es una prioridad y la posibilidad de que algo tan potencialmente peligroso sea encontrado por niños es profundamente preocupante”, ha declarado el inspector de policía Colin Shaw.

“Como padre de un niño, sé lo atractivos que son los huevos Kinder y su contenido. En este caso, los niños son dignos de elogio por pasar el contenido a sus padres”, afirma el concejal del Partido Unionista Democrático Alan Robinson.


Como habrán notado, la noticia combina “niños inocentes” con “peligrosas drogas ocultas en juguetes”, elementos sensibles que sin duda activarán los resortes de alerta de toda persona con un sentimiento de paternidad responsable mínimamente desarrollado.

Posiblemente, la noticia haya llevado a un buen número de lectores a exclamar: “¡Qué horror! ¿Qué habría pasado si el pobre niño hubiera ingerido esa horrible sustancia? ¿Cómo puede haber gente tan malvada en el mundo?”

Y posiblemente, la mayoría de ellos se habrán dejado llevar por estos sentimientos de horror e incluso indignación, actuando de forma refleja y superficial, sin llegar a hacerse las preguntas pertinentes que toda persona con un mínimo espíritu crítico debería hacerse.

Y es que esta noticia, tal y como está redactada, es directamente un insulto a la inteligencia, un auténtico escupitajo en la cara de los lectores.

Al acabar de leer esta pieza, cualquier persona con un mínimo espíritu crítico se habrá preguntado:

“¿De dónde salió esa droga? ¿Cómo la metieron dentro del huevo Kinder? ¿La droga la pusieron en la misma fábrica de golosinas o lo hicieron después? ¿Y en tal caso, quién lo hizo y por qué? ¿El niño compró el huevo Kinder en una tienda o un supermercado? ¿O quizás lo encontró en un espacio público? ¿Y si lo encontró, en qué condiciones lo encontró? ¿Estaba envuelto o estaba abierto? ¿Si la golosina viene de fábrica con la droga metida dentro, cuántos huevos más podrían estar llenos de droga?” etc, etc, etc…

Y a continuación de hacerse todas estas preguntas lógicas y algunas más que quizás nos dejemos en el tintero, el lector con espíritu crítico probablemente se preguntará:

“¿Cómo puede ser que un medio de comunicación me presente una noticia así y no exponga ninguna de estas importantes y obvias cuestiones en la noticia?”

“¿Por qué en cambio, sí me hablan de lo que dice el inspector de policia sobre las drogas y me cuentan las chorradas que dice ese políticucho sobre ‘el niño responsable que ha informado a su padre’?”

“¿Qué importancia tiene la opinión del dichoso concejal y su adscripción política, de la que sí me informan, si las informaciones auténticamente claves para que esta información tenga sentido, no son ofrecidas en el cuerpo de la noticia?”

Como vemos, esta pequeña noticia destinada a pasar desapercibida y casi redactada como un relleno para la web de RT, refleja muy claramente cuál es el papel actual de periodismo, cuál es su modus operandi y cuál es su relación con el público en general.

Parece una noticia redactada para inocularse en la mente de una persona en estado de hipnosis, alguien que está en un estado de semi-inconsciencia, como cuando estás medio dormido y absorbes sin analizar cualquier información que recibes, para incorporarla a tu estado de somnolencia como si fuera ruido de fondo.

No obstante, y para ser honestos, debemos decir que la precaria redacción de esta noticia por parte de los periodistas (¿ o becarios?) de RT, podría deberse más a su incompetencia que a una voluntad de desinformar.

Por esa razón, decidimos acudir a la fuente original, The Telegraph, para ver cómo estaba redactada la noticia original y ver si allí podíamos encontrar algunas respuestas a las preguntas que nos hicimos antes.

Por ejemplo, tal y como reza el primer parágrafo de la noticia en el medio británico: “Un niño de seis años de edad, quien encontró un huevo de chocolate bajo un seto la semana pasada, se quedó perplejo al abrirlo y encontrar una bolsa que contenía un polvo blanco en su interior”.

Así pues, no era “su huevo kinder”, como nos decían en RT, insinuando que el niño lo había comprado, sino “un huevo Kinder”, que el niño encontró bajo un seto y en cuyo interior había droga.


Pero aclarado este aspecto, el resto de la noticia original de The Telegraph, no responde a ninguna pregunta más de las que nos hemos hecho antes.

La pieza de The Telegraph también se completa con las declaraciones del inspector de policia y su preocupación por el hecho de que un niño encontrara droga en un huevo Kinder, acompañadas por las mismas declaraciones, más extendidas, del concejal de la población; pero en ningún momento aclara ninguna de las preguntas lógicas que cualquier persona debería hacerse para darle un mínimo de credibilidad, o en todo caso, un mínimo de sentido lógico a una noticia que de por sí, suena de lo más absurda.

Lo único que aclaramos en The Telegraph es que el niño se encontró un huevo Kinder bajo un seto, con droga en su interior.

Y ninguna información más.

En definitiva, esta noticia nos muestra hasta qué punto de decadencia ha caído el periodismo actual y el profundo desprecio que estos presuntos periodistas tienen hacia sus lectores, a los cuales deben considerar como poco menos que una panda de zombis idiotizados que se tragan cualquier patraña.

En realidad, esta presunta noticia, no habla de “drogas”, ni de “niños expuestos a peligros”, sino de hipnosis colectiva y nos demuestra que el periodismo está agonizando y que está viviendo sus últimos estertores.

Y si el ejercicio del periodismo se encuentra en este estado terminal, es porque el sentido crítico del ciudadano medio y de la sociedad en su conjunto, está en ese mismo estado terminal.

El ejercicio del auténtico periodismo, es decir, la actividad profesional centrada en buscar la información y la verdad de lo que acontece en la sociedad y divulgarlo, necesita de una sociedad formada por seres pensantes y críticos, para que pueda ejercer dicha función de forma correcta.

Sin esa capacidad de mínimo análisis crítico por parte de los lectores o los televidentes, el periodismo se convierte rápidamente en una herramienta de manipulación social masiva, porque desaparece precisamente el único elemento de exigencia que puede impedir que se convierta en ello.

El buen periodismo no es pues una responsabilidad exclusiva de los periodistas, sino también de los receptores de la información.

Asimismo, los propios periodistas son miembros de esa misma sociedad hipnotizada y cuando se convierten en informadores, están tan hipnotizados como lo pueda estar cualquiera de sus lectores o telespectadores, de manera que contribuyen a mantener y expandir ese estado de hipnosis e idiotización general.

Ningún periodista que no esté hipnotizado, idiotizado, explotado, o que no sienta el mayor de los desprecios hacia el público, se atrevería a publicar semejante idiotez como la noticia del huevo Kinder.

UN SUTIL Y EFECTIVO MECANISMO DE MANIPULACIÓN

Pero ahora vayamos un paso más allá y tratemos de desmenuzar esta noticia, tal y como nos la han presentado y veremos que tras ella hay mucho más de lo que parece a simple vista.

Para empezar, la noticia está conformada por una idea o información central, que podríamos resumir en un titular:

“Niño encuentra droga en un huevo Kinder”.

Esa idea central actúa como una píldora que nos tragamos y cuyo efecto principal es que genera en el receptor una respuesta emocional irreflexiva, mediante la asociación negativa de elementos contrarios entre sí (NIÑO: pureza-limpieza-inocencia-bondad) vs (DROGA: delincuencia-maldad-daño-peligro)

Y una vez nos vemos sumergidos en esa respuesta emocional automática, (que variará dependiendo del lector), tendemos a olvidarnos de aplicar nuestra capacidad de razonamiento para dirimir qué sentido tiene la información en sí y si podemos considerarla veraz o no.

Es decir, mientras la gente está indignada pensando en el peligro que ha corrido el niño, se olvidan de preguntarse sobre los aspectos incoherentes que rodean toda la noticia.

Y ese es un aspecto crucial del mecanismo.

Fijémonos que una vez hemos obviado nuestra capacidad crítica, la noticia pasa inmediatamente a ofrecernos el discurso moralista y aleccionador procedente de la autoridad; en este caso concreto, vehiculado a través de las figuras del inspector de policia y del político; y puesto que ambos representan a una autoridad que es portavoz de “todo lo oficial”, su discurso acaba reforzando la presunta veracidad de la propia noticia, la idea central que contiene y la respuesta emocional irreflexiva que genera en el lector.

De hecho, es el discurso de la autoridad el que le otorga la etiqueta de “veraz” a la noticia y al efecto emocional que ha provocado en el lector.

Es decir, cuando aparecen el inspector de policia y el político, mostrándose preocupados e indignados por la presencia de droga en la golosina, el lector medio abandona todo resquicio de duda sobre la veracidad de la noticia.

Además, esos miembros de la autoridad muestran el mismo sentimiento de rechazo que el lector ha tenido ante la noticia, por lo que automáticamente se produce un sentimiento de identificación con esa autoridad.

Y aquí es donde precisamente radica el punto clave.

Cuando la autoridad define como veraz la noticia y por lo tanto da legitimidad a su efecto emocional sobre el lector, lo que consigue esa autoridad es apropiarse, de hecho, del efecto emocional que la noticia está provocando.

Hasta ese momento, la reacción emocional ante la noticia, era una reacción individual de cada uno de los lectores: pero al aparecer la autoridad de por medio, esa reacción emocional deja de ser propiedad exclusiva de cada individuo en concreto y pasa a ser una reacción social … y puesto que nos han educado para acatar que en la sociedad mandan los representantes de la autoridad, ellos acaban ejerciendo como gestores de esa reacción emocional, ahora convertida en una presunta reacción social común.

Dicho de otra manera: nos roban el control sobre nuestra reacción emocional ante los hechos, sin que ni tan solo nos demos cuenta.

Obviamente, una vez ha conseguido eso, la autoridad puede dirigir y manipular a conveniencia la respuesta emocional de toda la sociedad hacia donde le dé la gana.

Pues bien, este mismo mecanismo de manipulación que encontramos oculto en una noticia tan simple y estúpida como la del huevo Kinder, es el mismo que se repite con cada atentado terrorista, con cada noticia sobre un conflicto o guerra, o con cada suceso catastrófico aparentemente fortuito, como por ejemplo, un avión que se estrella sin explicación razonable.

Fijémonos bien en ello …

Nos informan de un terrible atentado terrorista en los medios de comunicación: nos hablan de “muertos”, “dolor” y nos muestran imágenes de personas sufriendo que son parecidas a nosotros o a nuestros seres queridos.

Eso automáticamente genera en nosotros un cierto sentimiento de empatía hacia ellos y una cierta respuesta emocional (o una simulación de ambos que confundimos con un sentimiento real, un fenómeno cada vez más extendido)

Es entonces cuando, arrastrados por la respuesta empática que produce el atentado, anulamos nuestra capacidad de análisis crítico sobre la información recibida y pasamos por alto hacernos las preguntas pertinentes sobre lo que nos están contando: ¿quién lo ha hecho, por qué lo ha hecho, quién obtiene beneficio con ello, por qué en este momento, etc…?

Inmerso todo el público en ese impacto emocional libre de todo espíritu crítico, es cuando entonces aparece la figura de la autoridad, y solemnemente ofrece su discurso, condenando los atentados, el “malvado terrorismo”, la “violencia”, la “barbarie”, etc …

Al hacerlo, la autoridad se apropia de la respuesta empática individual de cada uno de nosotros, al situarla en un marco social común (que la propia autoridad representa) y con ello, nos vemos inconscientemente imposibilitados para realizar un análisis crítico que ponga en duda, precisamente, esa información refrendada por la autoridad.

Si el espectador se atreve a poner en duda la veracidad de la información, pone en duda a la autoridad que la ha refrendado y pone en duda a su vez, toda la respuesta emocional y solidaria con las víctimas que ésta ha provocado.

La veracidad de la información, la autoridad que la refrenda y la respuesta emocional de empatía que provoca en todos nosotros, pasan a ser la misma cosa, se identifican inconscientemente entre sí y negar a cualquiera de ellas, significa negarlas todas.

Por lo tanto, tras un atentado terrorista, nadie se atreve a poner en duda el discurso de la autoridad o a poner en duda la información que nos ofrecen, porque significaría poner en duda la respuesta empática de solidaridad con las víctimas y eso, inconscientemente, el espectador lo identifica con ponerse del lado de los terroristas o traicionar a los muertos o heridos en el suceso.

Por esa razón, hay tanta gente que se enfada y ataca visceralmente a los que se atreven a poner en duda la versión oficial sobre un atentado terrorista.

Y lo mismo sucede cuando alguien dotado de un espíritu crítico, se atreve a poner en duda la versión oficial sobre una epidemia, un accidente de aviación o la muerte sospechosa de un personaje célebre, por poner algunos ejemplos.

Quien lo haga, siempre será atacado por personas que han sucumbido al efecto de estos mecanismos de manipulación mental y social, que nada tienen que ver con la defensa de la verdad.

Es tan sencillo como esto.

Así nos manipulan constantemente.

¿A cuántas guerras nos han llevado así?

¿Cuánta represión policial, persecución, bombardeos, ataques y asesinatos se han justificado mediante mecanismos de este tipo?

¿Cuántos venenos nos han hecho tragar aprovechando este mismo mecanismo de manipulación?

Como vemos, esa noticia irrelevante del huevo Kinder, en realidad expone de forma clara y diáfana, un método de adoctrinamiento y manipulación masiva que experimentamos continuamente a través de los medios de comunicación.

Pocas veces, una noticia sobre un huevo de chocolate tenía tantas cosas que decir …

(Visto en GAZZETTA DEL APOCALIPSIS)

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