miércoles, 30 de agosto de 2017

EL FRAUDE DE LA REASIGNACIÓN DE GÉNERO (1ª PARTE)



David Reimer nació con el nombre de Bruce, siendo gemelo con su hermano Brian, en la ciudad de Winnipeg, en Manitoba. A los hermanos se les diagnosticó fimosis a los seis meses de nacer, por lo que a los ocho meses se les circuncidó.

El urólogo encargado de realizar la operación utilizó un método de cauterización con corriente eléctrica que acabó quemando el pene de David Reimer.

La preocupación de sus padres de que su hijo no fuera a ser feliz ni de que pudiera tener una vida sexual normal sin pene les hizo tomar la determinación de llevarle a Baltimore a la consulta de John Money en el hospital Johns Hopkins.

El siniestro doctor Money, un charla-
tán de aquí te espero especialista en
defender mamarrachadas y arruinar
vidas.
John Money era un psicólogo conocido por sus trabajos sobre los roles de género y el desarrollo sexual realizados a partir del estudio de pacientes intersexuales.

Además, era uno de los impulsores de la teoría de la neutralidad de género, sosteniendo que la identidad de género se aprendía desde la infancia por aprendizaje social, y que eso podía ser cambiado.

El matrimonio Reimer había visto a John Money en el programa de televisión de noticias canadiense, exponiendo sus teorías acerca del género.

Tanto él como los médicos que trabajaban con niños con anomalías en sus genitales consideraban que el pene era irreemplazable, pero que mediante cirugía se podía crear una vagina funcional, teniendo Reimer más posibilidades de madurar sexualmente con éxito como chica que como chico.

Finalmente, Money convenció a los padres de que la reasignación de sexo iba a ser lo más beneficioso para Reimer, por lo que, cuando tenía 22 meses, se le practicó una orquidectomía, extirpándole los testículos. Se le sometió a tratamiento de estrógenos y se le cambió el nombre por Brenda.

Los padres no sabían que John Money (en secreto) quería usar a David como parte de un experimento para probar su punto de vista de que la identidad de género no es innata, sino que está determinada por la naturaleza y la crianza.

Money se encargó de la cirugía y del apoyo psicológico, y durante diez años estuvo viendo a Brenda Reimer una vez al año para evaluar el resultado de la operación y la reasignación.

El caso de Reimer era único para estudiar la influencia del entorno en los roles de género por dos motivos: primero, por su hermano gemelo, Brian, que podía servir como control del experimento, al compartir genes, ambiente familiar y ambiente intrauterino; y segundo, porque David era la primera persona sin ninguna anomalía en su diferenciación sexual a la que le reasignaron su sexo.

Durante varios años, el Dr. Money escribió sobre el caso (lo llamaba caso John/Joan), describiendo un aparente éxito del desarrollo de la personalidad femenina de David. Money escribió:

Su comportamiento es claramente como el de una niña, muy distinto de las maneras de chico de su hermano gemelo.

Pero, la realidad distaba en mucho de la “teoría”, la pequeña Brenda ignoraba las muñecas que le regalaban, adoraba pelear con sus amiguitos, construía fuertes en lugar de peinarse delante del espejo. En el baño, hacía pipí de pie. Los primeros años de colegio empeoraron muchísimo la situación. Brenda empezó a ser especialmente violenta y la suspendieron. Se comportaba «como un marimacho», defendía a su hermano en las peleas y le costaba estar con sus amigas.

Además para David Reimer las visitas de control a Baltimore eran traumáticas más que terapéuticas.

Periódicamente, los dos hermanos gemelos iban a la clínica de Money para ser sometidos a unos estresantes test psicológicos.

Durante estas sesiones, a los dos gemelos de seis años se les mostraban imágenes de sexo explícitas «para reforzar su identidad/rol de género». Los dos hermanos estaban obligados a simular actos sexuales entre ellos. En una ocasión, el Dr. Money «les hizo una foto con una Polaroid».

Para Brenda, estas sesiones, a las que se tenía que someter también sola, eran una tortura. En sus sueños imaginaba que era un veinteañero «con bigotes», pero tenía miedo de decírselo a sus padres por temor a desilusionarlos.

De hecho, Ron y Janet, frustrados por el comportamiento de la niña, intentaban por todos los medios aplicar los consejos de Money: se paseaban desnudos por la casa, iban a campamentos de nudistas, presionaban a la pequeña para que asumiera actitudes femeninas.

Durante la adolescencia le suministraron estrógenos para provocar el crecimiento de los pechos. Cuando el Dr. Money intentó convencer a la familia para implantar a Reimer una vagina mediante cirugía, la familia abandonó las visitas de control. Al dejar la familia de realizar las visitas periódicas, Money dejó de publicar sobre el caso, sin reconocer que el experimento había fracasado.

En la última visita que tuvo en el estudio del Dr. Money tuvo un encuentro con un transexual que le magnificó las ventajas de la operación quirúrgica de cambio de sexo. Brenda empezó a sufrir depresiones a los 13 años, y les dijo a sus padres que se suicidaría si le obligaban a ver de nuevo al Dr. Money.

En 1980 Ron reveló a su hija su historia, siguiendo el consejo del endocrinólogo y del nuevo psiquiatra de David. Sus padres le contaron la verdad acerca de su reasignación.

Como relata Colapinto, Brenda «se sintió aliviada» porque por fin entendió que «no estaba loca». La primera pregunta que le hizo a su padre fue: «¿Cuál es mi nombre?».

A los 14 años, Bruce-Brenda Reimer decidió asumir su papel masculino, y se puso de nombre David. En 1997, se sometería a un tratamiento para revertir la reasignación, que incluía inyecciones de testosterona, una mastectomía doble, y dos operaciones de faloplastia. También se casó con una mujer y se convirtió en el padrastro de tres hijos.

Su caso obtuvo repercusión internacional en 1997, cuando se conoció su historia a través de Milton Diamond, un sexólogo que le convenció para que le dejara contar su historia, y así evitar que se repitieran casos como el suyo.

En diciembre de ese año, John Colapinto publicó en la revista Rolling Stone su caso. Después escribió un libro sobre la historia de David Reimer, As Nature Made Him: The Boy Who Was Raised as a Girl (Como la Naturaleza le hizo: El chico que fue criado como una chica).

Reimer escribió junto con John Colapinto como, al contrario de lo que escribía John Money, durante el periodo que vivió como Brenda nunca se identificó con una chica. Sus compañeros le intimidaban y le daban de lado y ni los vestidos de volantes (que se vio obligado a usar durante el gélido invierno de Calgary), ni las hormonas femeninas le hicieron sentir mujer.

Colapinto compartió los ingresos por la venta del libro con Reimer, lo que ayudó a su situación financiera. Sin embargo, Reimer tenía otro tipo de problemas.

A la difícil relación con sus padres se sumó la muerte de su hermano Brian motivada por una sobredosis de antidepresivos el 1 de julio de 2002. A esto se sumó la falta de empleo y la separación de su mujer Jane. En el año 2004 ella le dijo que quería separarse, provocando que David se fuera de casa y no volviera.

El 5 de mayo la policía llamó a Jane para comunicarle que habían encontrado a su marido, volvieron a llamar a las dos horas informándola de su suicidio. David había vuelto a casa aprovechando una ausencia de ella para coger una escopeta recortada. La mañana del 5 aparcó su vehículo, y dentro de él se disparó en la cabeza.

Ron, el padre de los gemelos Reimer, movido por la culpa, también se suicidó.​

(Fuente: https://desmontandoababylon.wordpress.com/)

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