domingo, 4 de febrero de 2018

UNA REALIDAD SILENCIADA



“Yo tenía una familia, mi mujer y mi hija, eran todo para mí. Mi esposa fue maltratada desde pequeña y siempre tuve miedo de que reproduciera conmigo lo que había aprendido. Y así fue, años y años de peleas, gritos, insultos, acusaciones falsas, patadas bajo la manta y burlas. Nunca era suficiente y nada era del todo bueno. Yo nunca me fui por mi hija, tenía miedo de que creciera con una imagen equivocada de su padre. Sin embargo, un fin de semana tuvimos una discusión muy fuerte y mi mujer me pegó. Mi reacción fue denunciarla porque me dije que si lo permitía una vez, volvería a ocurrir. Y a pesar, de ser yo la víctima, tuve que abandonar mi hogar y dejar a mi hija”, cuenta su historia Manuel, víctima de maltrato y quién ha decidido llamarse así para preservar su anonimato.

La violencia de género es por definición, el maltrato físico o psicológico que afecta de manera negativa sobre la identidad, el bienestar social, físico o psicológico de la mujer. El 2017 ha dejado a 48 mujeres muertas a manos de sus parejas sentimentales, cifras realmente alarmantes. Esta es una realidad que todos conocemos y por la que se lucha cada día para detenerla. Pero ¿qué sabemos del maltrato que sufren los hombres por parte de las mujeres? ¿qué conocemos de la desigualdad que genera la Ley Contra la Violencia de Género entre hombres y mujeres? ¿hasta que punto tenemos conocimiento sobre las denuncias falsas por maltrato?¿cómo afrontamos las cifras de varones muertos al año por violencia de género? Estos sucesos permanecen en la sombra, oscuros y silenciados, ocultados como si no existieran.

Como Manuel, miles de hombres sufren maltrato en todo el mundo, y la gran mayoría no lo denuncia. Verónica (nombre ficticio), la hija de Manuel, declara que la situación que vivió con sus padres, es algo que la ha dejado marcada para siempre. Estos hechos no solo afectan a los hombres o a las mujeres sino también a los más inocentes, los hijos, que no saben ni entienden lo que esta ocurriendo. “La violencia de género en hombres también se da, igual que se da hacia las mujeres, y lo que hay que hacer es acabar con ella”, manifiesta Verónica.



La violencia de género que sufren los hombres

El maltrato que sufren los hombres no tiene un estudio particular, no hay documentos que manifiesten las cifras de hombres maltratados o asesinados por mujeres al año. La muerte del género masculino se incluye en los estudios de violencia doméstica, que comprende todo tipo de daño causado en el ámbito familiar. Ellos tampoco cuentan con subvenciones que los protejan. Un hombre no tiene un teléfono específico al que dirigirse para pedir auxilio, y en caso de acudir al 016 pidiendo ayuda, le colgarían o le dirían que no pueden atenderlo. Los hombres también son maltratados, también sufren y padecen violencia física y psicológica. Fernando Chapado, doctor en psicología y director de la Asociación Custodia Compartida, afirma que el maltrato que más sufre el género masculino es el psicológico. Esto significa que tanto hombres como mujeres pueden ser víctimas y maltratadores, sin distinción de género. El psicólogo declara: “Todo el mundo en potencia podemos ser maltratadores en función de las circunstancias”.



El doctor ha realizado una encuesta, para descubrir la cantidad de personas que, en algún momento de su vida, se han sentido maltratadas por el género femenino. En ésta ha obtenido 1057 respuestas de hombres y mujeres lesbianas de todo el mundo. Con este estudio ha demostrado que el 80,4% ha tenido una relación conflictiva y que el 62,1% ha sufrido problemas judiciales por la misma. Porcentajes realmente altos, teniendo en cuenta que socialmente la violencia ejercida por mujeres no existe.


El maltrato que las mujeres practican en los hombres es una realidad silenciada, de la que nadie habla y opina. El hombre maltratado también existe y necesita ayuda e igualdad.



¿Por qué el hombre no denuncia?

A pesar de estar en el siglo XXI, una gran parte de la sociedad continúa teniendo una mentalidad anticuada. Enseñar que un hombre debe ser el soporte económico del hogar, el protector de sus madres, hijas y hermanas, que un hombre no llora, no siente, que no realiza las tareas del hogar, no solo fomenta el machismo sino que reprime al hombre como ser humano, limitando sus sentimientos y su humanidad. Aquí empieza todo y cuando un hombre es pisoteado, humillado, insultado, y en consecuencia, maltratado, no denuncia, no habla, no lucha, porque eso no es lo que ha aprendido. Y si decide denunciar, no ocurre nada. Yobana Carril, abogada de Familia y penalista, ha centrado su vida en defender a los hombres damnificados por la Ley de Violencia de Género, y admite que cada vez se están recogiendo más denuncias por hombres, pero que a éstos se les desanima a evidenciar los hechos, diciéndoles cosas como, “piénsatelo bien, es mejor que te vayas a casa, es mejor arreglar las cosas por las buenas. Aguanta si tienes hijos, aguanta”, cuenta la abogada.



Si una mujer percibe una demanda por maltratar a un hombre, ésta puede contraponerla y, al estar protegida por la Ley Integral Contra la Violencia de Género, el cónyuge será detenido durante 72 horas y se abrirá una investigación en su contra, que le obligará a abandonar el hogar familiar. Además, no podrá solicitar la custodia compartida de sus hijos y tampoco obtendrá ningún tipo de prestación pública.¿Esto es justicia? Carmen Sánchez, presidenta de la Asociación Despertar Sin Violencia y víctima de maltrato, opina que no y asegura que “los hombres no quieren denunciar porque piensan que no pueden hacerle eso a la madre de sus hijos. Además socialmente están más discriminados, por tanto, es lógico que se sientan avergonzados”.


Los factores que influyen en los hombres para no denunciar son diversos y fluctúan según las circunstancias, pero los más comunes son: el temor a perder a sus hijos, la falta de apoyo legal y el miedo al ridículo.


Una campaña lanzada en Reino Unido contra la violencia de género denominada “Violencia es violencia”, expone las diversas respuestas de la sociedad ante una situación de maltrato, que varían según el género del que se trate.

“A una mujer le basta con decir que ha sufrido violencia de género para recibir la subvención RAI, aunque el hombre no sea condenado”, manifiesta Yobana Carril



La desigualdad que crea la Ley Contra la Violencia de Género

La Ley Contra la Violencia de Género se creó en 2004 con el objetivo de proteger a la mujer contra el maltrato machista. Esta ley fue declarada constitucional, a pesar, de vulnerar el precepto básico de que hombres y mujeres deben ser juzgados de igual forma ante la ley. “Esto se justifica por una cuestión de discriminación positiva. Como se entiende que el hombre es superior en algunas cuestiones, la mujer necesita una ley que compense la desigualdad”, explica Carril.



La Ley Integral Contra la Violencia de Género ofrece una subvención a las mujeres, independientemente de que hayan sufrido maltrato o no. “Con el simple hecho de decir que lo han soportado es suficiente, aunque el hombre no sea condenado”, declara la abogada. Se les concede la RAI (Renta Activa de Inserción) que son 426€ que pueden cobrarse durante 2 años. Esta subvención convierte en un negocio el problema de la violencia de género y perjudica gravemente a las mujeres que realmente están siendo maltratadas, ya que la multitud de denuncias falsas taponan las verdaderas.



La penalista afirma que “en el estatuto Contra la Violencia de Género los únicos acusados son hombres”, cuando una mujer comete un delito contra su pareja , es juzgada bajo otros artículos del código penal. Por tanto, el castigo judicial que recibirá es inferior al que recae en un hombre, arrebatándole al género masculino la igualdad de derechos y condiciones y “generando que muchas mujeres se sientan impunes ante la ley”.


La verdad sobre las denuncias falsas por maltrato

Las denuncias falsas de violencia de género existen. Esto es un hecho reconocido por jueces y abogados de familia. Yobana Carril admite: “Yo no puedo saber al 100% si las denuncias que han puesto a estos hombres son falsas o no. Pero a veces existen hechos que confirman que el delito no pudo haber existido”.



No se puede saber a ciencia cierta el número de denuncias falsas que se realizan. Sin embargo, en 2016 el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) presentó un informe que exponía 142.293 denuncias por violencia de género. De estas, más del 45% se cancelaron por falta de pruebas y el 12% terminaron en sentencia condenatoria y menos del 3% en condena absolutoria. El gran número de denuncias que no llegaron a recibir sentencia reflejan que las denuncias falsas son más frecuentes de lo que parece. “Si sigue muriendo el mismo número de mujeres y se incrementa el numero de denuncias, por estadística, las denuncias falsas están tapando a las verdaderas”, manifiesta Fernando Chapado.



Estas acusaciones ficticias también son una forma de ejercer maltrato, ya que dejan una marca imborrable en los hombres que son inocentes. “En este proceso hay un sufrimiento espantoso, por parte del hombre, que va con un cartel de maltratador, ocasionando el desprecio de toda la sociedad”, asegura Sánchez.

134.002 denuncias por violencia de género, de las cuales 102.627 terminaron en exculpación, un 76,58% del total de denuncias presentadas, con 20.893 absoluciones y 81.734 casos que no llegaron a juzgarse.



La Violencia de Género se ha convertido en un negocio

Cada vez que en España se gestiona una denuncia por malos tratos, sea falsa o no, el Gobierno recibe 3200 euros de subvención de los fondos europeos. La recepción de este dinero alienta la interposición masiva y sistemática de denuncias por violencia de género, sobre todo vinculadas a procesos de separación y divorcio. A esta situación se la conoce como la Industria del Maltrato y es fácil entender que el Estado promocione de forma desmedida las denuncias por malos tratos, ya que se trata sin duda de un negocio rentable. “Mientras siga habiendo intereses económicos, el país jamás va a considerar otro tipo de violencia que no sea solo hacia la mujer”, denuncia Sánchez.



Otro aspecto que evidencia que el maltrato se está convirtiendo en un negocio es que a pesar de disminuir el número de hombres condenados, el número de mujeres perceptoras de RAI se incrementa. En la página del INEM (Instituto Nacional de Empleo) se acredita que para la obtención de la RAI, basta con un certificado de Servicios Sociales, es decir, no es necesario un título jurídico habilitante. “Las asociaciones feministas están subvencionadas con fondos públicos y cuantas más denuncias y procedimientos se interpongan mas subvenciones reciben, por eso alientan a las mujeres a denunciar a pesar de que muchas no hayan sufrido malos tratos”, alega Jesús Muñoz, creador de la página web malostratosfalsos.com y víctima de denuncias falsas por malos tratos.



Los hombres también mueren por violencia de género

La esencia de la Ley Contra la Violencia de Género es promulgar que la única víctima es la mujer de la violencia que existe, la machista. El Estado esconde los datos de los hombres que son asesinados y maltratados por mujeres. Hasta el año 2007 el INE ofrecía de manera publica las cifras de suicidios, de muertos por cáncer, muertos en carretera, homicidios y muertes de mujeres. “Pero a partir de esta fecha se prohíbe taxativamente, no se encuentra ni un solo dato de hombres asesinados, es decir, en España los hombres no somos asesinados, solamente morimos de viejos”, cuenta Jesús Muñoz. Con esto se consigue que no quede constancia oficial de la existencia de violencia por parte del género femenino. Y la apreciación social que deja este censo es que la violencia es exclusivamente machista. Sin embargo, la Asociación Padres de Familia Separados en Asturias, ha realizado un estudio, basado en publicaciones de prensa, donde se manifiestan hechos reales de maltrato femenino hacia varones.



En el año 2016 perdieron la vida a manos de mujeres 13 hombres, en 2017 esa cifra disminuyó a seis. Esto sin tener en cuenta los intentos de asesinato y los presuntos intentos de maltrato hacia hombres. El problema es que ninguno de estos casos son considerados como violencia de género y por lo tanto no constan, ni importan.


El maltrato lo sufren tanto hombres como mujeres. Se debe luchar contra la violencia de género ejercida contra mujeres y cuerpos feminizados por ser mayoritaria, pero no se puede olvidar que los hombres también son maltratados física, psicológica, sexual y socialmente. Hay que tener claro que ellos son indispensables para terminar con la violencia contra la mujer, por tanto, no hay que invisibilizar o minimizar la violencia de género hacia los varones. Porque una bofetada, un insulto o una burla es igual de grave para todos.

Daniela López Obando
(Fuente: https://medium.com/)

16 comentarios:

  1. Lo de violencia de genero sería no utilizar el genero adecuado... o estropear el genero y no me acabo de hacer a la idea en el ambito familiar a que corresponde. ¿Si un individuo de sexo femenino es de genero masculino queda o no queda excluido de la ley? ¿Si un sexo masculino es de genero femenino queda dentro de la ley? ¿Hay un registro de géneros? ¿Figura en el DNI? ¿Que impide a los hombres agredidos ser de genero femenino?
    Si los genero femenino siempre tienen razón no puede haber denuncias falsas del genero femenino

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  2. a tood el mundo le da ams pena un perro que un hombre

    los hombres son criminale spor el mero hecho de serlo

    por lo tanto hay que acabar con ellos

    maltratar a un animal es delito

    Maltratar a un hombre NO

    Pero incluso, en España, apenas hay expertos en el tratamiento de los hombres maltratados las secuelas las arrastran toda su vida

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    1. ¡Qué cierto lo que comentas!

      Un animal, por supuesto, tiene sus derechos como ser vivo y es de mal nacidos maltratar a los animales. Pero en cuanto al maltrato al varón, casi ni lo tratan los medios, como si no existiera. Encima exponen clichés tipo: es algo "excepcional"; si denuncia y llora, es un "calzonazos" y un "llorón" y está expuesto a todo tipo de burlas.

      A parte de todo esto, para colmo, ahora casi todo lo que haga mal un hombre con respecto a la mujer (sea pareja o desconocido) es por machismo (o si es una trampa, mentira o malentendido, se verá envuelto en los tribunales injustamente). En vez de averiguar los asuntos de modo objetivo, la razón principal será "porque es mujer".

      Para más inri, se "oculta", o se pasa muy de puntillas toda agresión de mujeres hacia el varón en el ámbito doméstico y sólo tienen en cuenta los asesinatos de hijos si lo hace el padre, cuando 2 de cada 3 asesinatos de niños/bebés lo hace la mujer (madre); y el hombre, no será considerado víctima por perder a su hijo; sin embargo, la mujer sí.

      Una sociedad verdaderamente justa, consideraría con respeto e igualdad de condiciones a ambos sexos y no se provocaría un efecto inverso (vengativo) de "compensación". Luego se escuchan expresiones como "terrorismo machista", pero más bien parece, que lo que se quiere suprimir es la virilidad natural del hombre.

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  3. Es demencial el lío que se forma por una cosa que debería ser sencilla. Tan fácil como mirar en el diccionario y comprobar que las palabras género y sexo no son sinónimas, por tanto, no se pueden utilizar como tales. Los seres vivos tienen sexo, no género; a las palabras y objetos, se les otorga género porque en nuestro idioma es así, evidentemente, no pueden tener sexo (no son seres vivos).

    En inglés, no hay género para palabras y cosas (para decir "la mesa" o "el árbol", se utiliza "the": "the table", "the tree"). La expresión "gender violence" no puede traducirse como "violencia de género" pues es una expresión que se dirige a las personas; por tanto, lo correcto es traducirla como "violencia por razón de sexo". Además, otra cosa, no se refiere exclusivamente a la mujer, puesto que hay dos sexos; y la maldad (y la posibilidad de maltrato) la puede tener cualquier persona sin importar el sexo.

    Sin lógica, no puede haber justicia.

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    1. Totalmente de acuerdo, hay le as dado.

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  4. Me preocupa esta campaña que consiste en acentuar el fenómeno de la violencia contra los hombres en detrimento de la ejercida contra las mujeres, campaña que se traduce en artículos escritos a menudo por mujeres.
    Vergüenza debería darles a los autores de manipulación tan grosera, porque la violencia es violencia, contra hombres y mujeres, y hay que combatirla indistintamente y alegrarse de los logros en su contra. No es una competición.
    Mientras leemos articulos sobre los soplamocos e insultos encajados por hombres, en Europa entera siguen los feminicidios cada día:
    http://www.abc.es/sociedad/abci-violencia-sobre-mujer-recrudece-europa-201802042208_noticia.html
    Convendría pues ser bien nacidos y hablar del fenómeno de la violencia doméstica en su conjunto.
    En fin, llama la atención la obsesión de ciertos blogeros por descalificar la violencia contra las mujeres tratándola de fraude o de ingeniería social. Tanto se empeñan que acaban dando la impresión de haber quedado traumatizados por alguna torta soltada a sus novias, lo que les habría acarreado la etiqueta de maltratadores. Para evitar tamaño ridículo, convendría que tratasen el problema con objetividad.

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    1. ¿Te preocupa “esta campaña” por la que mujeres con sentido de la equidad, de la decencia y de la justicia nos recuerdan que el hombre también es maltratado? ¿Por qué? ¿Porque asumes que el maltratado o asesinado “algo habrá hecho”? ¿Porque no soportas la verdad que contradice a la propaganda que compras al poder establecido? ¿Porque el hombre es un ciudadano de segunda y no merece atención, solidaridad, reconocimiento …?

      Si te preocupara, como dices, lo que va en detrimento de la atención debida a las mujeres víctimas de la violencia protestarías contra la saturación de denuncias falsas en los juzgados, que dejan desatendidas a las mujeres que de verdad necesitan los recursos que vividoras sin escrúpulos ni necesidad de ellos acaparan. Curiosamente, de eso no dices nada.

      Tu réplica se descalifica sola cuando motejas la verdad que prefieres no ver de “grosera manipulación”. O cuando te refieres a los “soplamocos e insultos encajados por los hombres”, dado que al parecer son menos graves que los encajados por mujeres, obviando los asesinatos de hombres por sus parejas que hace tiempo que dejaron de contabilizarse (claro, “esto no es una competición”) para hacerlos pasar por inexistentes. ¿Es ese uno de los logros contra la violencia “indistinta” que hay que celebrar? ¿Lo es la multiplicación exponencial de suicidios de hombres en trámites de separación? ¿Es la Ley VioGen, con su presunción de culpabilidad del varón y su destrucción antijurídica del principio de igualdad ante la ley un modo de “combatir indistintamente” la violencia?

      Mira, Tao, es obvio que la ingeniería social funciona gracias a gente que, como tú, ciego selectivo por vocación y por sometimiento, se limita a repetir de forma acrítica los mantras con que le programan. Mi enhorabuena. Grita todo lo alto que quieras tu adhesión al apartheid feminazi, pero no pretendas ser capaz de contestar argumentos que ni entiendes, dada tu falta de comprensión lectora: ¿dónde has leído descalificación alguna de la violencia contra las mujeres en este blog?

      Por cierto, ¿distingues la indignación del trauma?

      Y luego hablas de “manipulación grosera” …

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    2. Estimado Poseso,
      La violencia doméstica, tanto contra hombres como mujeres es una lacra y punto.
      Cuando aludí a los blogeros no me refería a tí, lo tuyo es una bitácora, otros sin embargo publican entradas diarias negando la realidad del problema que afecta a las mujeres.
      Lo que es una manipulación grosera, si.
      Ah, y por las dudas, te aclaro que soy mujer, así es que de "ciego selectivo" nada.
      Hay que tener un poco más de cintura para rebatir de modo correcto los comentarios respetuosos.

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    3. Tal vez me haya excedido en mi respuesta. Me sentí atacado al leer tu comentario -en particular por lo de "soltar alguna torta a sus novias", algo que jamás me permití (ni siquiera cuando una me la reclamó explícitamente) ni me permitiría bajo ninguna circunstancia- y eso me llevó a una contestación airada. Supongo que la violencia que me sale de dentro es la verbal, y lamento habertela arrojado encima, pero ni entiendo por qué hay lectores que sueltan aquí lo que correspondería a otras páginas ni cómo se puede ser "objetivo" siendo, como somos, sujetos, y no objetos.

      En todo caso, gracias por tu mesura y tu elegante "regañina".

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    4. Lo que es "ingeniería social" (o fraude) es la manipulación del asunto por parte de los medios de comunicación y asociaciones que dificultan más las relaciones entre hombres y mujeres, en vez de resolver o mejorar este asunto, con campañas agresivas que sólo ponen de maltratador al varón y generalizando con el machismo a todos los hombres creando leyes que perjudican tanto al varón (discriminación por sexo y vulnerabilidad de la presunción de inocencia) como a la mujer (hay tanta facilidad de poner una denuncia de malos tratos y otros tipos de delitos que afecta e invisibiliza a las verdaderamente maltratadas no llegándoles ayuda). El maltrato entre parejas puede tener muchas variantes (no sólo por machismo). Esto crea bandos (guerra de sexos) y se ve muy claro.

      Temas a parte, son la cantidad ingente de dinero que se destina a esto y las "grandes dudas" de a donde va a parar, si realmente ayuda a resolver esta problemática (si llega a su destino); y también, que cada vez más se obvia todo el resto de la violencia doméstica que se perjudican todos los miembros de la familia.

      Por supuesto, nadie con raciocinio, quiere obviar, ni menospreciar el maltrato a la mujer; pero éste, es tan importante como los demás y no se debe dar más importancia unos que otros por el número de asesinatos. Muchos "malos tratos" no acaban en asesinato, especialmente el maltrato al varón, que es más sutil (psicológico/verbal). También es inferior los asesinatos a la pareja masculina porque a la mujer le salen más veces frustrados los intentos y la violencia física que pueda recibir el hombre es más leve, salvo que se utilicen armas blancas u objetos contundentes (normalmente son bofetadas, arañazos, etc).

      Cualquier tipo de violencia sobre cualquier persona es despreciable y lo puede hacer cualquiera; por tanto, la violencia no tiene sexo.

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    5. Error, quise decir: "...son inferiores en número los asesinatos a la pareja masculina porque..." (tercer párrafo)

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  5. Este tema (hombre vs mujer)trae cola, y nuestros amigos los políticos y medios de comunicación lo saben muy bien.Por eso están casi todos los días martilleándonos con lo mismo: machismo;violencia de género; "la maté porque era mía";violación en grupo;discriminación femenina;privilegio masculino;feminismo,feminismo y mas feminismo.Y debido a que esta problemática tiene tanta "chicha" se promulgan leyes para que esto nunca termine y al mismo tiempo se cree todo tipo de "chiringuitos" feminísticos y todo cristo se sube al carro del negocio promovido como ya dije antes, por nuestros "amigos" los políticos.

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  6. Tambien trata el tema: Criminal-Mente|Criminología como ciencia.
    http://criminal-mente.es/2016/09/20/hombres-maltratados-una-realidad-incomoda-oculta-y-silenciada/

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  7. Poseso, no tienes por que disculparte ante nadie porque lo que dices ed la pura verdad.
    Con el pretexto de defender a la mujer lo que hacen es empujarla al burka, poco a poco, deprisa pero sin pausa.
    Primero la Formula 1 y luego...no salgamos de casa que los hombres don "muuuu malos".
    A lo que hace referencia Tao precisamente es a la violencia de los inmigrantes/refugiados sobre las mujeres europeas. Pero claro, pobres, dejales, es su "cultura".
    La violencia es delito, pero toda: la de los moros, la de los hombres blancos...y la de las mujeres.
    Mientras las feministas de salon no entiendan que somos adultas y asi debemos comportarnos y ser tratadas no avanzaremos nada.
    Poseso, insisto, tu blog es impecable y no neceditas la aprobacion de sujetos que insisten en salvar a las mujeres defendiendo a quienes las perjudican

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    1. Muchas gracias por tu apoyo. Lo cierto es que siempre he creído en que "lo cortés no quita lo valiente", y me gusta decir lo que tengo que decir sin perder por ello la paz ni el respeto al discrepante. El intercambio de mensajes con Tao ha activado en mí una animosidad que no me ha gustado ver operativa, y es que es muy difícil resistir al modo en que se nos empuja a enfrentarnos unos con otros en términos de ser varón o mujer. Al final todos somos un espejo unos para otros, y haciendo las paces con Tao -con cuyas ideas, pero no con su persona, estoy en desacuerdo- quiero apaciguar esa parte de mí que salta como un resorte cuando debiera mantener la serenidad y el autodominio.

      En todo caso, reitero mi agradecimiento por tus palabras, y por el modo en que honras tu bello nombre.

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