sábado, 3 de marzo de 2018

LAS ONG´s FEMINISTAS, HERRAMIENTAS DE LA DICTADURA GLOBALISTA (2ª PARTE)



El problema de las feministas transversales postmodernas es que incluso para la consecución de sus objetivos mienten y se atreven a falsear datos porque la palabra “mujer” hay que deificarla y mistificarla a toda costa. Un ejemplo: no hace mucho una estridente representante de ese feminismo dijo que la mayoría de los migrantes que llegaban a Europa eran mujeres y era una vergüenza que no se “visibilizara” esta cuestión. Pero echando mano de estadísticas resulta que era todo lo contrario. La mayoría abrumadora de migrantes eran hombres. Pero como vende la industria de la “mujer”, hay que seguir exprimiendo el limón del género (tonto).


El feminicidio es otra arma semántica arrojadiza del postmodernismo feminista que está haciendo fortuna entre los círculos progres. En Occidente, como tal, no existe ese fenómeno pero los grupos feministas están por la esquizofrenia y hacen tabula rasa para decir que hay feminicidio en países como España. Dicho término implica, según la definición que se puede leer en Internet, un “conjunto de acciones de extrema violencia y contenido deshumanizante, como torturas, mutilaciones, quemaduras, ensañamiento y violencia sexual”. Es obvio decir que ni en el 0.001 % de los casos de violencia contra mujeres en España se dan esos parámetros, lo que constituye una manipulación torticera y grotesca, una más, del feminismo de la enésima ola. Qué fácil, y desvergonzado, es vulnerar el sentido etimológico de una palabra para vender réditos de género y llenar la buchaca de pasta estatal.

Dicho concepto, feminicidio, sería aplicable, estrictamente, a países que tienen larga tradición “democrática” como Arabia Saudita, México y otros a los que Occidente nunca presta atención a sus Derechos Humanos o sistema político, y sí al financiamiento-apoyo de sus ejecuciones y asesinatos, donde hay connivencia del Estado para denigrar y ejecutar a mujeres, traficar con ellas o, incluso, se legisla la misma esclavitud de la mujer. Pero las feministas sponsorizadas no suelen vociferar mucho sobre estas cuestiones tan enraizadas, como están, algunas de ellas, por hacer campaña santificando a los grupos étnicos y su nueva obsesión contra el “hombre blanco heterosexual” (otra majadería).

Pero, un momento, ¿los hombres acaso no son víctimas de alguna injusticia en el mundo, visto el sesgo reduccionista al que ha llegado el hembrismo militante? Lo son y de muchas cosas, tantas que sería imposible relatarlas aquí. Y si tiras de hemeroteca alcanzaría a varios holocaustos. Por ejemplo ¿cómo habría que calificar el goteo incesante de muertes por accidentes laborales en España, donde los hombres superaron, el año pasado, en 20 veces, las víctimas mortales respecto de las mujeres? Veamos que dice el oficialismo para el año 2017:


Ni un programa, medida urgente, juzgado contra la violencia laboral o consenso político para abordar esta sangría. Y así … como decía Francisco Umbral, en este plan. Pero ellas, las divinas de “género”, ahí siguen, montando sus partículares egos y circos narcisistas, como es el organizar una “huelga” exclusivamente de mujeres para el 8 de marzo de este año, para que veamos lo mal que lo pasa el mundo sin las feministas subsidiadas (ver párrafos más abajo que tiene tela marinera), liberadas sindicales unas cuantas, y sus acólitas cuando no ponen su culo en la oficina. En cambio, yo veo en la obra de enfrente todo hombres (en general, en toda la construcción). Y, ya se sabe, sin “ladrillo” el mundo si no se para ... poco le falta. Que se lo digan a la “feminista” Koplowitz y su Fomento de Construcciones y Contratas.


No se le cae la cara de vergüenza al feminismo de cuota y despacho ante este tipo de convocatorias sexistas porque gozan de extraordinaria publicidad mediática para exhibir su bien calculado y variado victimismo. Exigen, que ante ese día de huelga contra los hombres (nunca jamás contra el sistema y los sindicatos que les amamantan) “nos ocupemos de todas las tareas que supuestamente hacen ellas”, incluido hacer esquirolaje laboral ... vaya por Dios. Son desvergonzadas y clasistas hasta límites insospechados. Un arma de enfrentamiento soñada por el Estado. Por cierto, hablando de sindicatos, estos no quieren ni oír de hablar de “huelga” para no perder la “perra gorda” estatal por lo que están haciendo mutis por el foro.

Y el feminismo atrabiliario sigue construyendo más y más cláusulas semánticas impactantes como “Es una guerra (de los hombres contra “nosotras”)”, “si nos tocan a una nos tocan a todas”, que harían las delicias de la mafia siciliana o los fascios de combate de Mussolini y decenas de “argumentos” de este tenor que lo único para lo que sirven es para generar un estado de excepción social, fragmentación por sexos e intimidación ciudadana, con teléfonos de delación y todo. De tal modo que se podría decir que toda esta arenga de las progrefeministas de la tercera ola es indistinguible, muchas veces, del de sus oponentes ideológicos tradicionalmente machista-reaccionarios (iglesia católica o de otras confesiones, más el ultraconservadurismo político postfranquista) tanto que incluso los cromos podrían ser intercambiables fácilmente entre ambos. O, dicho de otra manera, están retroalimentandose mutuamente.

Lógicamente, sin el soporte de la enorme red de clientelar de Observatorios, Institutos, Concejalías, Consejerías, partidos políticos, judicatura o Fundaciones privadas respaldándoles ideológicamente y con cuantiosas cuchipandas, el discurso del feminismo occidental no sería el mismo. Sin olvidarnos de la gran cobertura que reciben de los medios corporativos de desinformación cuando se tratan los casos de violencia de género, incomparables, con otras violencias (por ejemplo, las del Estado). El consenso ha sido pactado de antemano. La credibilidad de que no gozan, entre la progresía, esos medios cuando hablan sobre temas de actualidad política, si la tienen cuando propagan con gran aparato mediático y amarillismo los casos de “violencia machista”. ¿Por qué? Pregunto.

Además, habría que decir que, cínica e hipócritamente, cuando se otorgan ayudas a mujeres víctimas del tráfico de seres humanos o en situación de explotación sexual, resulta que es el propio sistema neoliberal el que lo promueve, a través de sus amigos proxenetas empresarios y mediante la cooperación de la alta clase política con elementos mafiosos o de corruptas y criminales agencias de inteligencia occidentales (como la CIA y sus sucursales europeas), que son quienes manejan y controlan ese tráfico, al igual que lo hacen con el de cocaína y heroína. Y esto no lo oirás denunciar a esas feministas subvencionadas. Como tampoco esas feministas hacen ascos al fomento del “emprendimiento” de mujeres, el nuevo look capitalista (porque empresario queda “obsoleto”) para decir que te hagas plusvalista y te olvides de ser una protestona asalariada donde ahora puedes explotar al otro (si es hombre, mejor).

Las feministas transmodernas empoderadas (otro deprimente léxico importado de USA) dicen ser combativas, dicen ser activistas anticapitalistas, pero ves que están perfectamente integradas en la maquinaria del Estado que las oprime recibiendo dinerito contante y sonante para mantener vivo el tinglado lila, el desfile de antorchas, los estudios de “género” y las batucadas.

(Visto en https://berlinconfidencial.com/)

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