domingo, 29 de octubre de 2017

EL SUICIDIO ECONÓMICO QUE CONLLEVA LA SECESIÓN DE CATALUÑA


Yonqueras, en el momento de comprender que el cambio de régimen asociado
a la independencia no solo sería fiscal, sino también alimenticio. Y pensando
que ponerse a dieta le va a resultar particularmente duro.

La independencia de verdad, no el simulacro perpetrado "in extremis" por un Parlament que sabe que a partir de este fin de semana se encuentra maniatado en aplicación de la maltratada Constitución de 1978, desconectado de un ejecutivo descabezado en pleno y con unas elecciones inminentes en el horizonte en una arriesgada jugada de Moncloa, que ha querido que el "secuestro legal" de las instituciones dure el mínimo posible: los 54 días que la ley establece entre la convocatoria a las urnas, proclamada ayer, y la votación. Tiempo insuficiente para solucionar nada, pero que al menos da una oportunidad a la minoría silenciosa de Cataluña para salir de la resignada apatía en que parece instalada y pronunciarse. Sin esa movilización cívica, el problema secesionista habrá sido meramente postergado y la Comunidad Catalana volverá a revivir el "día de la marmota" tras una reedición del dividido Parlament actual. Así que desde aquí damos oportunidad a la reflexión basada en datos, lógica y racional alternativa a la exacerbación emocional que parece presidir la irreflexiva conducta del separatista medio.


La pérfida hemeroteca, dando cuenta de la escasa cualifica-
ción de Yonqueras como profeta. Observése el paso de la ro-
tundidad del titular al dubitativo subjetivismo del pie de foto
Vayamos con las ramificaciones y consecuencias económicas del secesionismo, después de leer disparates propios de ignorantes, o algo peor, sobre temas económicos, como que Cataluña seguira en el euro (?).

Europa no reconocerá a Cataluña, no puede hacerlo por la sencilla razón geopolítica de que sentaría un precedente, y el proyecto europeo haria aguas, en definitiva LA REPÚBLICA CATALANA NO TENDRÍA MAS REMEDIO QUE EMITIR UNA MONEDA

Tal vez utilizar de efigie la cara de Junqueras le daría un toce simpatico, y por el otro lado al valiente Puigdemont, el que se escondió bajo un puente el dia del "referendum".

Prosigo en segunda persona, dado que esto tiene sus destinatarios: vuestra moneda valdría menos que un bolivar, devaluaria un 30 % al ser una moneda nueva sin niguna garantia, comprar al exterior y a países como España os saldria un ojo de la cara porque no aceptarian vuestra moneda como forma de pago y al cambio os saldría bien onerosa, pero no solo con los "malvados" españoles, con el resto del mundo seria igual y con los bancos os endeudaríais mas que ahora, porque vuestra moneda valdría muy poco.

Grandes logros del independentismo: la deuda de Cata-
luña ya es bono-basura. Ánimo: no puede bajar más.

Si, ya se que os han vendido que sois la polla en vinagre, pero hay mas mundo que Cataluña, y el mercado binario no perdona; es asi de cruel, a no ser claro que vuestra revolucion de sonrisas provoque la revolución económica mundial y acabe con la mafia bursatil, algo que me temo no va a ocurrir.

En datos económicos tendríais muchos problemas: pagar a funcionarios, la sanidad, etc …, etc … Al no tener ya el euro se devaluarían los sueldos (incluídos los de los políticos), suponiendo que los puedan pagar y algún banco de los Rothschild os perdone la vida y os deje endeudaros al nivel de Grecia, por ejemplo. Mirar Ucrania sin ir mas lejos, con moneda propia ya de años y ahora en la completa ruina por otro golpe separatista financiado por GEORGE SOROS

La (nada inocente) mano que mece las revoluciones de colorines

El Cercle Català de Negocis (CCN), un grupo separatista de empresarios enemigos declarados de España, está repartiendo estos días un panfleto sobre las supuestas consecuencias económicas de la independencia que constituye el mayor conjunto de falsedades y cálculos delirantes imaginable. “El déficit fiscal con el conjunto de España destruye 250.000 empleos, la electricidad sería un 60% más barata, se crearían 70.000 puestos de funcionarios …”. Nada más lejos de la verdad. Cataluña perdería un tercio del PIB, nacería con una deuda pública insostenible, su moneda se depreciaría en torno al 30 %, la fuga de capitales obligaría a implantar un ‘corralito’ y los 1,68 millones de jubilados perderían un 21,5% de sus pensiones. Y esto son hechos y cifras indiscutibles, son matemáticas, no propaganda.

Pero antes de entrar en el detalle, debemos resaltar dos hechos que sirvan de guía a los desinformados catalanes sobre las consecuencias de la locura suicida de la secesión. El primero son los cálculos realizados hace ya algunos años por el mejor estadístico español y uno de los grandes de Europa, Julio Alcaide, sobre las consecuencias económicas de la independencia: estos demostraban que Cataluña perdería más del 25 % del PIB y su nivel de renta personal sería similar al de Portugal. Pero entonces la deuda era la cuarta parte de la actual.

(Fuente: mafiappsoemonarquia)

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